En el umbral de unas elecciones de medio mandato, Donald Trump ha lanzado una promesa de alcance histórico: cinco mil dólares para cada adulto estadounidense si los republicanos conquistan el Congreso. La propuesta, anunciada en una convención impregnada de fervor y juramentos de lealtad, convoca una tensión tan antigua como la democracia misma: la distancia entre lo que se promete desde el estrado y lo que la aritmética fiscal permite. Analistas y medios a ambos lados del Atlántico observan la cifra con escepticismo, recordándonos que las promesas más grandiosas suelen revelar, más que oculta