En Dallas, Donald Trump convirtió una convención republicana en un escenario de promesas colosales: 5.000 dólares para cada adulto estadounidense si su partido retiene el Congreso en noviembre. La propuesta, cuya viabilidad legal y financiera permanece sin respuesta, revela la presión que enfrenta un partido que históricamente pierde terreno en las elecciones de medio mandato. Trump, sin ser candidato, se colocó al centro de la contienda, recordándonos que el poder simbólico puede pesar tanto como el poder formal.