Trump pierde apoyo en inmigración, economía e Irán mientras demócratas avanzan

Dos ciudadanos estadounidenses fueron asesinados por agentes de inmigración de Minnesota en enero durante operaciones de deportación.
Un electorado cansado de quienes están en el poder, buscando cambio donde sea que pueda encontrarlo
La encuesta refleja la frustración de los votantes con Trump en economía, inmigración e Irán mientras se acercan las elecciones de medio término.
Mark

¿Qué tan significativa es una ventaja de seis puntos para los demócratas en la contienda por el Congreso?

Mimi

Es moderada pero real. Históricamente, en marzo de 2022 los republicanos llevaban dos puntos de ventaja, y en marzo de 2018 los demócratas llevaban diez. Así que seis puntos los sitúa en el medio. Pero lo importante es que los demócratas solo necesitan tres escaños más en la Cámara para la mayoría.

Luke

Aunque hay que recordar que las encuestas de marzo no predicen perfectamente los resultados de noviembre. El margen de error es de 3.1 puntos, así que técnicamente estamos dentro del rango de incertidumbre.

Mark

¿Por qué la economía es tan importante aquí si Trump ganó en 2024 con ese tema?

Mimi

Porque ha cambiado. Entonces, el 41 por ciento creía que sus políticas ayudaban a la economía. Ahora, el 48 por ciento dice que las han perjudicado. Es un giro de 15 puntos. Los votantes ven que la inflación sigue siendo un problema.

Luke

Pero hay que ser cuidadoso: solo el 27 por ciento dice que su situación financiera está mejorando. El 38 por ciento dice que está empeorando. Eso es percepción, no necesariamente realidad económica. Y la encuesta se hizo justo cuando comenzó la guerra con Irán, lo que podría haber afectado el ánimo.

Mark

¿Qué significa que el 54 por ciento desapruebe la gestión de inmigración pero el 53 por ciento apruebe la seguridad fronteriza?

Mimi

Es una distinción que Trump ha tratado de hacer: seguridad fronteriza es más amplio y técnico, inmigración es más sobre política. Los votantes parecen distinguir entre los dos. Pero la desaprobación en inmigración está vinculada a las deportaciones masivas y a las muertes de Good y Pretti.

Luke

Aunque también hay que notar que el 60 por ciento cree que la inmigración beneficia a Estados Unidos. Así que hay una contradicción en el electorado: desaprueba cómo Trump maneja la inmigración, pero cree que la inmigración en general es buena. Eso sugiere que el problema es con las políticas específicas, no con la inmigración en sí.

Mark

¿Qué tan preocupante es para los republicanos que hayan perdido 4 puntos de ventaja en seguridad fronteriza desde octubre?

Mimi

Es una señal de alerta. Pasaron de 31 puntos de ventaja a 27. Eso es su tema más fuerte, así que cualquier erosión ahí es significativa. En inmigración, bajaron de 18 a 12 puntos.

Luke

Pero siguen teniendo ventaja en ambos temas. Y el encuestador republicano Bill McInturff señaló que aunque esta no es una gran encuesta para los republicanos, no están tan mal como antes de 2006 o 2018, cuando los demócratas ganaron de manera decisiva. Así que hay contexto.

Mark

¿Qué tan importante es que el 64 por ciento de los votantes tenga un interés muy alto en las elecciones?

Mimi

Es muy importante. Eso es superior a lo habitual en este momento del ciclo. Significa que la gente está pagando atención, que se toma en serio las elecciones. El 74 por ciento de los demócratas tiene ese nivel de interés, frente al 61 por ciento de los republicanos.

Luke

Pero el interés alto no siempre predice resultados. Lo que importará es a quién moviliza cada partido. Y la encuesta se hizo en un momento específico: cuando comenzó la guerra con Irán. Eso podría haber elevado temporalmente el interés.

  • El 62% de los votantes rechaza la gestión de Trump sobre inflación y costo de vida, y los aranceles —su herramienta económica predilecta— son vistos como dañinos por más de la mitad del electorado.
  • Dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti, fueron asesinados por agentes de inmigración en Minnesota en enero, convirtiendo las deportaciones masivas en una herida política que el gobierno no ha podido cerrar.
  • La guerra con Irán, ordenada por Trump días antes de la encuesta, suma otro frente de rechazo: la mayoría de los votantes se opone al conflicto armado.
  • Los demócratas lideran con seis puntos en la preferencia para controlar el Congreso y han empatado con los republicanos en el tema económico por primera vez desde 2017.
  • El entusiasmo electoral alcanza niveles inusualmente altos para este momento del ciclo, con el 64% de los votantes declarando máximo interés en las próximas elecciones.

En el umbral de las elecciones de medio término, una encuesta nacional de NBC News revela que la mayoría de los votantes estadounidenses ha retirado su confianza en Donald Trump en los tres frentes que él mismo convirtió en emblemas de su presidencia: la economía, la inmigración y ahora la guerra con Irán. Es el retrato de un electorado que no busca necesariamente a los demócratas, sino que busca alivio, y que en esa búsqueda está reconfigurando el mapa del poder legislativo. La historia de fondo no es solo la caída de un líder, sino la impaciencia colectiva de una sociedad que esperaba resultados y recibe incertidumbre.

A finales de febrero, con la guerra con Irán recién iniciada y las elecciones de medio término ya en marcha, una encuesta nacional de NBC News dibujó un electorado profundamente insatisfecho. La mayoría de los votantes registrados desaprobaba la gestión de Trump en los temas que él mismo había convertido en el corazón de su mandato, y los demócratas mantenían una ventaja clara en la disputa por el Congreso.

La desaprobación se articulaba en tres frentes. En economía, el 62% rechazaba su manejo de la inflación y el costo de vida; casi la mitad de los votantes creía que sus políticas habían perjudicado al país, y los aranceles eran vistos como dañinos por el 55%. Solo el 27% reportaba que su situación financiera mejoraba. En inmigración, el 54% desaprobaba la gestión general del presidente, a pesar de que el 53% aprobaba específicamente su manejo de la seguridad fronteriza. El peso de las deportaciones masivas se agravó con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de inmigración en Minnesota en enero. Sobre Irán, la mayoría rechazaba la guerra que Trump había ordenado días antes de la encuesta.

Sin embargo, el panorama no era uniformemente adverso para el presidente. Seguía recibiendo buenas calificaciones en seguridad fronteriza, y los republicanos conservaban ventaja en inmigración como tema de confianza. Pero en economía, los demócratas habían empatado con ellos por primera vez desde diciembre de 2017, con un 40% eligiendo a cada partido.

En la batalla por el Congreso, los demócratas llevaban una ventaja de seis puntos —50% frente a 44%— y necesitaban solo tres escaños más para recuperar la mayoría en la Cámara. El entusiasmo electoral era llamativo: el 64% de los votantes declaraba el máximo interés en las elecciones, por encima de lo habitual en este punto del ciclo. La encuesta, realizada entre el 27 de febrero y el 3 de marzo con mil votantes registrados, retrataba a un electorado cansado del poder vigente y dispuesto a buscar el cambio donde pudiera encontrarlo.

A finales de febrero, cuando la guerra con Irán apenas comenzaba y los primeros comicios de las elecciones de medio término estaban en marcha, una encuesta nacional de NBC News capturó un electorado estadounidense profundamente insatisfecho con la dirección del país. La mayoría de los votantes registrados desaprobaba la forma en que el presidente Donald Trump había manejado los temas que definieron los primeros meses de un año electoral turbulento. Y mientras Trump enfrentaba esta erosión de apoyo, los demócratas mantenían una ventaja clara en la batalla por controlar el Congreso.

La desaprobación se concentraba en tres frentes principales. En la economía, donde Trump había ganado las elecciones de 2024, el 62 por ciento rechazaba su gestión de la inflación y el costo de vida, mientras solo el 36 por ciento la aprobaba. Casi la mitad de los votantes decía que las políticas del presidente habían perjudicado la economía, un cambio dramático respecto a su primer mandato, cuando más personas creían que sus políticas ayudaban. Los aranceles eran particularmente impopulares: el 55 por ciento afirmaba que habían dañado la economía. Solo el 27 por ciento de los votantes reportaba que su situación financiera estaba mejorando, mientras que el 38 por ciento decía que estaba empeorando.

En inmigración, el 54 por ciento desaprobaba la gestión de Trump, a pesar de que el 53 por ciento aprobaba específicamente su manejo de la seguridad fronteriza. La desaprobación reflejaba la oposición a las políticas de deportación masiva del gobierno y un evento que pesaba sobre el debate: en enero, agentes de inmigración de Minnesota habían matado a dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti. La encuesta también mostró que el 60 por ciento de los votantes creía que la inmigración beneficiaba a Estados Unidos, un cambio respecto a poco antes de las elecciones de 2024, cuando solo el 50 por ciento sostenía esa posición.

Sobre Irán, donde Trump había ordenado ataques aéreos el fin de semana anterior a la encuesta, la mayoría rechazaba la guerra estadounidense. La aprobación general de Trump se mantenía en el 44 por ciento, prácticamente sin cambios desde octubre, cuando era del 43 por ciento. El 56 por ciento decía que Trump estaba implementando cambios equivocados o no estaba realizando ninguno.

Pero el panorama no era completamente negativo para el presidente. Trump seguía recibiendo buenas calificaciones por su gestión de la seguridad fronteriza, un tema emblemático de su gobierno. Los votantes aún confiaban más en su partido que en los demócratas para manejar tanto la seguridad fronteriza como la inmigración. Había también señales de apoyo a sus declaraciones sobre el voto ilegal, aunque los casos documentados de votantes no elegibles eran poco frecuentes. Y los republicanos estaban reduciendo la ventaja demócrata cuando se les preguntaba a los electores qué partido haría un mejor trabajo en los temas que más les importaban.

En la contienda por el Congreso, los demócratas llevaban una ventaja de seis puntos: el 50 por ciento prefería que ganaran el control, frente al 44 por ciento que prefería el control republicano. Se trataba de un cambio respecto a octubre. Los demócratas solo necesitaban tres escaños más para conseguir la mayoría en la Cámara de Representantes, aunque el Senado seguía siendo una batalla más difícil. El entusiasmo electoral era notable: el 64 por ciento de los votantes calificaba su interés en las elecciones con un nueve o un diez en una escala de diez puntos, superior a lo habitual en este momento del ciclo electoral.

En un desarrollo particularmente significativo para los republicanos, los demócratas habían empatado con ellos en la pregunta de qué partido gestionaría mejor la economía, con el 40 por ciento de los votantes eligiendo a cada partido. Era el peor resultado de los republicanos en esa pregunta desde diciembre de 2017. Cuando se combinaban los dos temas más importantes para los votantes, el 48 por ciento elegía la inflación y los precios, el 36 por ciento las amenazas a la democracia, y el 25 por ciento la inmigración y la seguridad fronteriza. La encuesta, realizada entre el 27 de febrero y el 3 de marzo entre mil votantes registrados, tenía un margen de error de más o menos 3.1 puntos porcentuales. Lo que mostraba era un electorado cansado de quienes estaban en el poder y buscando cambio donde fuera que pudiera encontrarlo.

Los datos electorales apuntan a un electorado estadounidense que, una vez más, está harto de los que están en el poder y busca el cambio donde sea que pueda encontrarlo
— Jeff Horwitt, encuestador demócrata de Hart Research Associates
Cuando los republicanos se encuentran en serios apuros, suele ser porque empiezan a perder terreno en la agenda económica
— Bill McInturff, encuestador republicano de Public Opinion Strategies
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