En un momento en que Irán enfrenta su mayor levantamiento popular en décadas, el presidente Donald Trump ha exigido un cambio de liderazgo en Teherán, mientras activistas documentan más de tres mil muertos y casi veinticuatro mil detenidos. Las protestas, alimentadas por el colapso económico y la escasez de agua, han puesto al Gran Ayatollah Khamenei ante una presión sin precedentes, tanto desde adentro como desde Washington. La crisis iraní se ha convertido, así, en un nuevo capítulo de una enemistad histórica que lleva décadas definiendo el orden del mundo.
Trump pide nuevo liderazgo para Irán mientras Khamenei lo acusa de incitar protestas
Un enfermo que debiera estar gobernando bien en vez de andar matando a gente
¿Por qué Trump está hablando tan directamente sobre cambiar el liderazgo en Irán ahora, en este momento?
Porque las protestas son reales y masivas, y Trump ve una oportunidad. Cuando un régimen está tambaleándose, los presidentes estadounidenses históricamente han hablado de apoyo a los manifestantes. Es parte de la estrategia.
Pero tenemos que ser cuidadosos aquí. Trump dice que quiere "nuevo liderazgo", pero ¿qué significa eso exactamente? ¿Es retórica o hay un plan detrás?
¿Y Khamenei? ¿Por qué admite ahora que hay "miles de muertes"?
Es una admisión forzada. Los números de HRANA son públicos, los activistas los han estado gritando. Negar completamente habría sido increíble. Pero al mismo tiempo, culpa a Trump, lo que le permite reconocer la muerte sin reconocer responsabilidad.
Exacto. Y aquí está el problema: no sabemos si esos 3,000 muertos son verificados independientemente o si es la cifra de HRANA. El grupo hace trabajo importante, pero es una fuente. Khamenei no ha confirmado un número específico.
Trump amenaza con sanciones y posiblemente acciones militares. ¿Cuán serio es eso?
Trump ha hecho estas amenazas antes. Pero el contexto es diferente ahora. Acaba de capturar a Maduro en Venezuela, así que la amenaza de intervención militar suena más creíble que hace un año.
Aunque tampoco sabemos qué "acción militar" significaría. ¿Bombardeos? ¿Operaciones encubiertas? Trump dejó eso deliberadamente vago. Y la Casa Blanca no ha aclarado nada.
¿Qué pasa con los manifestantes? ¿Están ganando o perdiendo?
Están perdiendo en el corto plazo. Las protestas se han calmado en los últimos dos días. La represión ha sido brutal y los arrestos masivos han asustado a la gente. Pezeshkian prometió reformas económicas, lo que parece haber reducido la presión.
Pero eso es un cálculo a corto plazo. Si esas reformas no llegan, o si la situación económica no mejora, las protestas podrían volver. Lo que vemos ahora es una pausa, no necesariamente el fin.
The Pulse
- Las calles de Teherán han sido escenario de la represión más sangrienta en décadas: más de 3,000 muertos y casi 24,000 detenidos según el grupo de derechos humanos HRANA.
- Trump escaló su retórica al máximo al declarar que 'es momento de buscar un nuevo liderazgo para Irán', amenazando además con sanciones y sin descartar una acción militar.
- Khamenei, en una admisión inusual, reconoció 'miles de muertes', pero acusó a Trump de instigar a los manifestantes para fabricar un pretexto de intervención.
- Las protestas han comenzado a calmarse tras la represión masiva y la promesa del presidente Pezeshkian de impulsar reformas económicas, aunque la tensión geopolítica sigue sin resolverse.
- Washington y Teherán se lanzan acusaciones mientras miles de vidas quedan atrapadas en el cruce entre una crisis interna y un conflicto diplomático de décadas.
En un momento en que Irán enfrenta su mayor levantamiento popular en décadas, el presidente Donald Trump ha exigido un cambio de liderazgo en Teherán, mientras activistas documentan más de tres mil muertos y casi veinticuatro mil detenidos. Las protestas, alimentadas por el colapso económico y la escasez de agua, han puesto al Gran Ayatollah Khamenei ante una presión sin precedentes, tanto desde adentro como desde Washington. La crisis iraní se ha convertido, así, en un nuevo capítulo de una enemistad histórica que lleva décadas definiendo el orden del mundo.
Donald Trump lanzó este sábado su declaración más contundente contra el régimen iraní al afirmar que 'es momento de buscar un nuevo liderazgo para Irán', en medio de las protestas más grandes que ha vivido el país en décadas. El levantamiento, impulsado por el colapso económico y la escasez de agua potable en Teherán, ha dejado un saldo devastador: según el grupo de derechos humanos HRANA, más de 3,000 personas han muerto y casi 24,000 han sido detenidas.
La postura de Trump ha sido errática pero crecientemente agresiva. Días antes prometió 'ayuda' a los manifestantes; luego celebró que Irán supuestamente hubiera cancelado ejecuciones masivas. En su entrevista con Politico fue más lejos, calificando a Khamenei de 'enfermo' y responsabilizándolo de la 'destrucción total' del país. Trump también amenazó con sanciones a quienes comercien con Irán y no descartó una acción militar, sin precisar su alcance.
Khamenei respondió con una acusación que revela la profundidad del conflicto: reconoció, en un gesto poco habitual, que ha habido 'miles de muertes', pero culpó a Trump de haber azuzado a los 'agitadores' para justificar una intervención. La acusación resuena sobre décadas de enemistad entre ambos países desde los años setenta.
En los últimos dos días, las protestas han perdido fuerza, sofocadas por la represión y los arrestos masivos. El presidente Pezeshkian prometió reformas económicas, lo que parece haber reducido la presión en las calles. Ni la Casa Blanca ni la misión iraní ante la ONU respondieron a solicitudes de comentarios. Lo que permanece es una crisis que ha dejado de ser solo iraní: se ha convertido en un campo de batalla retórico entre Washington y Teherán, con miles de vidas en el centro.
Donald Trump pronunció este sábado una de sus declaraciones más directas contra el régimen iraní, afirmando que "es momento de buscar un nuevo liderazgo para Irán". Las palabras llegaron en medio de las protestas más grandes contra el Gobierno en décadas, un levantamiento que ha dejado un rastro de violencia y represión sin precedentes.
Los activistas llevan días documentando el costo humano de estas manifestaciones. Según HRANA, un grupo de derechos humanos con sede en Estados Unidos, más de 3,000 personas han muerto y casi 24,000 han sido detenidas. Las protestas brotaron de dos crisis que asfixian a Irán: el colapso económico y la escasez de agua potable en Teherán. Ambas han empujado a multitudes a las calles en contra del Gran Ayatollah Ali Khamenei y del presidente Masoud Pezeshkian.
La posición de Trump ha oscilado entre la confrontación y la cautela. Días antes de su declaración de este sábado, había prometido "ayuda" a los manifestantes. Luego, el viernes, cambió de tono y celebró que el liderazgo iraní supuestamente había "cancelado" las ejecuciones de cientos de manifestantes. En su entrevista con Politico, Trump fue más lejos, diciendo que Khamenei "es un enfermo que debiera estar gobernando bien en vez de andar matando a gente". Reconoció que la decisión de no ejecutar a más de 800 personas hace días fue "la mejor decisión" que el ayatollah pudo haber tomado. Pero agregó que Khamenei es culpable de "la destrucción total de esa nación y del uso de violencia a niveles nunca antes vistos".
Trump también ha amenazado con imponer sanciones económicas contra países que comercien con Irán. No ha descartado una posible acción militar, aunque dejó sin aclarar qué forma tomaría: si algo similar al operativo que llevó a la captura de Nicolás Maduro en Venezuela este mes, o bombardeos como los realizados a instalaciones iraníes el verano pasado.
Khamenei respondió el sábado con una acusación que refleja la tensión geopolítica de fondo. Reconoció, en una admisión poco común para Irán, que ha habido "miles de muertes". Pero culpó directamente a Trump, argumentando que el presidente estadounidense ha atizado a "agitadores" para tener una excusa con la cual intervenir militarmente en el país. La acusación toca una herida histórica: Estados Unidos e Irán han sido enemigos desde la década de 1970.
Las protestas se han calmado en los últimos dos días, sofocadas por la represión mortal de manifestantes y los arrestos masivos. El presidente Pezeshkian ha prometido reformas económicas, un gesto que parece haber reducido la presión en las calles. La Casa Blanca no respondió a solicitudes de comentarios de NBC News sobre las declaraciones de Trump. La representación iraní ante las Naciones Unidas tampoco respondió a intentos de contacto. Lo que queda claro es que la crisis interna de Irán se ha convertido en un campo de batalla retórico entre Washington y Teherán, con miles de vidas en el medio.
Notable Quotes
Es momento de buscar un nuevo liderazgo para Irán— Donald Trump, en entrevista con Politico
Khamenei culpó a Trump de atizar a agitadores para tener excusa de intervenir militarmente— Según declaraciones de Khamenei el sábado