En las semanas que siguen a la confirmación de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal, Donald Trump ha mantenido conversaciones periódicas con él sobre perspectivas económicas, desde el impacto de la guerra en Irán hasta el auge de la inteligencia artificial. Aunque las fuentes niegan que exista presión explícita sobre las tasas de interés, el patrón de contacto reaviva una pregunta tan antigua como las instituciones mismas: ¿dónde termina el diálogo legítimo y dónde comienza la influencia que erosiona la independencia? En un momento de inflación persistente, déficit abultado y aran