En el umbral de la medianoche del viernes, la administración Trump volvió a rediseñar las reglas del comercio global, imponiendo aranceles de entre el 10 y el 12,5 por ciento sobre importaciones de más de 80 naciones bajo el argumento de que el trabajo forzado distorsiona la competencia justa. La medida, amparada en una ley comercial de 1974, reemplaza un arancel anterior anulado judicialmente y perpetúa una transformación proteccionista que lleva ya más de año y medio reshaping las relaciones económicas del mundo. En la historia larga del comercio internacional, este momento representa menos