En julio, en el aeropuerto de Ankara, el presidente Trump protagonizó una maniobra de seguridad que revela, con precisión casi simbólica, la distancia entre el poder que se muestra y el poder que se ejerce: entró al Air Force One por la escalerilla alfombrada ante las cámaras, y salió por la puerta del catering, la misma por donde entran los alimentos y salen los desperdicios. Mientras él escapaba en silencio, otros pasajeros permanecían en el interior como señuelo ante una posible amenaza terrorista. La historia de las puertas traseras es tan antigua como la del poder mismo; lo nuevo aquí es
Trump escapó por la puerta de atrás del Air Force One en Ankara
Potencial riesgo para pasajeros dejados como señuelo en el interior del Air Force One durante operación de seguridad.