En las primeras horas del viernes, el presidente Donald Trump publicó un mapa en Truth Social que incorporaba el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense, horas después de que el Comando Central confirmara haber despejado de minas iraníes esa vía marítima crítica. El gesto fusiona una victoria militar táctica con una declaración de soberanía sin precedentes sobre uno de los corredores energéticos más vitales del planeta. En ausencia de cualquier negociación diplomática con Teherán, Washington parece haber elegido el lenguaje del mapa y la mina desactivada como respuesta a un conflicto