En las regiones orientales de Alemania, donde la historia pesa con particular intensidad, la Alternativa por Alemania obtuvo el domingo una victoria sin precedentes desde 1945: el control de un gobierno regional por primera vez en manos de la extrema derecha desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Donald Trump celebró el resultado desde Washington con la sigla MGGA, convirtiendo un comienzo electoral alemán en un capítulo más de la narrativa global que vincula el populismo antimigrante a ambos lados del Atlántico. Lo que ocurrió en Sajonia-Anhalt no es solo un dato electoral; es un espejo e