Trump rechaza elecciones inmediatas en Venezuela, priorizando la reparación de infraestructuras petroleras en 18 meses bajo supervisión de altos funcionarios estadounidenses. Delcy Rodríguez jura como presidenta desafiando a Trump, proclamándose vicepresidenta del "presidente constitucional" Maduro y denunciando agresión militar estadounidense.
Trump asegura tener "la última palabra" en Venezuela mientras Delcy jura el cargo por Chávez y Maduro
Si ellos son Monroe, nosotros somos Simón Bolívar
¿Por qué Trump rechaza las elecciones inmediatas si dice que quiere democracia en Venezuela?
Porque para él la democracia viene después de la estabilidad económica. Cree que un país en ruinas no puede votar con claridad. Primero necesita petróleo, infraestructura, orden. Las elecciones son un lujo que Venezuela no puede permitirse ahora.
¿Qué significa que Delcy Rodríguez jure por Maduro si él está en prisión en Nueva York?
Significa que el chavismo no se rinde. Aunque Maduro esté capturado, Delcy mantiene viva la ficción de que él sigue siendo el presidente constitucional. Es una forma de decir: ustedes pueden tener el control militar, pero nosotros tenemos la legitimidad histórica.
¿Crees que Delcy traicionó a Maduro para llegar al poder?
Es la pregunta que todos se hacen. Ella negoció con Rubio después de la captura. ¿Fue un acuerdo previo o una adaptación rápida? Nadie lo sabe con certeza. Lo que es claro es que ella sobrevivió y él no.
¿Qué pasa si Delcy no cumple con lo que Trump exige?
Trump lo dijo sin ambigüedad: un segundo ataque. Ya tienen uno planeado. No es una amenaza retórica. Es una promesa de violencia si ella se desvía del guión que Washington escribió.
¿Puede Venezuela realmente prosperar bajo esta ocupación?
Depende de qué entiendas por prosperar. Los pozos de petróleo funcionarán. Los dólares fluirán hacia Washington. Pero el pueblo venezolano seguirá sin voz en su propio futuro.
El Pulso
- Nicolás Maduro y Cilia Flores capturados y trasladados a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico
- Trump rechaza elecciones en 30 días, establece horizonte de 18 meses para reparación de infraestructuras petroleras
- Delcy Rodríguez jura como presidenta desafiando a Trump, proclamándose vicepresidenta del "presidente constitucional" Maduro
- Trump amenaza con segundo ataque militar si gobierno interino no cumple demandas estadounidenses
- Marco Rubio, Pete Hegseth, Stephen Miller y JD Vance supervisarán transición bajo autoridad final de Trump
Trump rechaza elecciones inmediatas en Venezuela, priorizando la reparación de infraestructuras petroleras en 18 meses bajo supervisión de altos funcionarios estadounidenses. Delcy Rodríguez jura como presidenta desafiando a Trump, proclamándose vicepresidenta del "presidente constitucional" Maduro y denunciando agresión militar estadounidense.
Trump declara tener la última palabra en la transición venezolana tras capturar a Maduro, mientras Delcy Rodríguez asume la presidencia jurando por Chávez y denunciando el "secuestro" de dos líderes chavistas en EE.UU.
Dos días después de que agentes estadounidenses capturaran al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores para trasladarlos a Nueva York y enfrentarlos a cargos de narcotráfico y corrupción, Donald Trump concedió una entrevista telefónica a NBC News en la que trazó los contornos de lo que llamó una transición a largo plazo. El mandatario estadounidense fue claro sobre un punto: aunque un equipo de altos funcionarios —el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el asesor Stephen Miller y el vicepresidente JD Vance— supervisaría la gestión del país caribeño, la última palabra sería suya.
Trump rechazó categóricamente la convocatoria de elecciones en los treinta días que la ley venezolana prescribe cuando hay sustitución forzosa del jefe de Estado. Argumentó que el país estaba demasiado destrozado para que sus ciudadanos pudieran votar. Primero había que "arreglarlo", dijo, estableciendo un horizonte de dieciocho meses para restaurar las infraestructuras petroleras. La prioridad no era la democracia sino la recuperación económica bajo supervisión estadounidense.
Mientras Trump hablaba desde Washington, Delcy Rodríguez, hermana del presidente de la Asamblea Nacional Jorge Rodríguez, juraba el cargo de presidenta de Venezuela en una ceremonia que fue, en sí misma, un acto de desafío. Sin banda presidencial —un gesto deliberado para marcar la ausencia de Maduro—, Rodríguez proclamó que venía "como vicepresidenta ejecutiva del presidente constitucional Nicolás Maduro". Habló del "secuestro de dos héroes" en manos estadounidenses y juró por los libertadores de la nación y por Hugo Chávez. Su discurso no fue una aceptación sumisa de la nueva realidad impuesta por Washington, sino una afirmación de continuidad chavista.
En la sesión previa, Nicolás Maduro Guerra, el hijo mayor del expresidente, denunció la persecución de su familia por parte de Estados Unidos. "Si ellos son Monroe, nosotros somos Simón Bolívar", sentenció, invocando la doctrina histórica estadounidense para rechazarla con una referencia al libertador suramericano. Garantizó que su padre "se mantendrá firme" ante el desafío que enfrentaba en un tribunal federal de Nueva York, donde Maduro y Flores comparecieron en su primera audiencia declarándose inocentes de todos los cargos.
La posición de Trump fue más amenazante. Exigió "acceso total" a los recursos naturales de Venezuela y advirtió que estaba preparado para lanzar un segundo ataque militar si el gobierno interino no "se portaba bien". Aunque aseguró que no estaban en guerra con Venezuela, tanto él como Rubio advirtieron a Rodríguez sobre consecuencias "mucho peores" que las que había sufrido Maduro si no cumplía con las demandas de Washington. El presidente estadounidense subrayó que su ejército seguía listo para golpear nuevamente, como lo había hecho contra La Guaira, Aragua y Miranda. Cuando se le preguntó si ese segundo ataque estaba descartado, Trump fue tajante: "No, no lo está. Si no se portan bien, lanzaremos un segundo ataque".
Desde la Administración Trump, sin embargo, proyectaban satisfacción. Stephen Miller declaró a CNN que Venezuela había enviado mensajes a Rubio para "dejar claro" que cumpliría con los términos y requisitos estadounidenses. Trump afirmó que Rodríguez estaba cooperando porque "ama a su país y quiere que su país sobreviva", aunque rechazó cualquier rol para la opositora María Corina Machado. Rubio había sido el encargado de las comunicaciones con la nueva presidenta tras la captura de Maduro, un detalle que alimentaba las sospechas de que Rodríguez había utilizado a su jefe como moneda de cambio para evitar un cambio de régimen completo.
Lo que emergía de estas declaraciones era un cuadro de ocupación de facto: Washington controlaba ahora las decisiones sobre la transición venezolana, el calendario político, el acceso a recursos naturales y la amenaza creíble de nuevas intervenciones militares. Delcy Rodríguez, jurando por Chávez y Maduro, representaba una continuidad nominal del chavismo bajo supervisión estadounidense. Y Trump, con su promesa de una segunda ofensiva si las cosas no salían como esperaba, dejaba claro que la ocupación no era negociable.
Citas Notables
Es imposible que la gente vote. Ni siquiera hay manera de que la gente pueda votar. Tenemos que recuperar la salud del país.— Donald Trump, en entrevista con NBC News
Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos.— Delcy Rodríguez, al jurar como presidenta de Venezuela