Trump defiende centros de datos como esencial para competencia global en IA y empleos, ignorando que se han convertido en tema electoral tóxico. Votantes en Ohio, Nevada, Texas y Wisconsin rechazan estas instalaciones por aumentos en tarifas eléctricas, agotamiento de agua y contaminación ambiental.
Trump apuesta por centros de datos mientras candidatos huyen del tema en elecciones intermedias
Los centros de datos son el lastre que arrastra a los candidatos
¿Por qué Trump sigue apoyando los centros de datos cuando claramente son impopulares?
Porque para él son una cuestión de seguridad nacional. Ve la carrera de inteligencia artificial contra China como existencial. Los empleos, los impuestos, la competencia global: eso es lo que ve cuando mira un centro de datos.
Pero los votantes ven algo diferente.
Exacto. Ven sus facturas de electricidad subiendo, sus pozos de agua secándose, sus comunidades transformadas permanentemente. Y los políticos locales están atrapados entre lo que Trump quiere y lo que sus votantes rechazan.
¿Entonces los candidatos republicanos están en contra de Trump en esto?
No exactamente en contra. Están tratando de no estar ni con Trump ni contra él. Algunos como Abbott han cambiado de postura, lo que enfureció a Trump. Otros como Tiffany están haciendo lo opuesto: votaron por acelerar estos proyectos pero ahora atacan a sus rivales por apoyarlos.
Eso suena hipócrita.
Lo es. Y los candidatos demócratas lo están señalando. Pero el punto más profundo es que Trump está viendo esto como una batalla nacional sobre el futuro tecnológico, mientras que los candidatos están viendo elecciones locales donde la gente quiere que alguien defienda su agua y su electricidad.
¿Quién gana?
En noviembre, probablemente los votantes. Los centros de datos son demasiado impopulares para ignorarlos, pero Trump es demasiado influyente para que los candidatos lo desafíen directamente. Así que todos están incómodos.
O Pulso
- Trump defiende centros de datos como esencial para competencia global en IA y empleos
- Encuesta de Fox News: mayoría de votantes se opone a construcción de centros de datos en su zona
- Ohio, Nevada, Texas y Wisconsin: candidatos de ambos partidos usan centros de datos como arma electoral
- Comité Senatorial Republicano advierte que estos complejos podrían costar escaños en elecciones intermedias
Trump defiende centros de datos como esencial para competencia global en IA y empleos, ignorando que se han convertido en tema electoral tóxico. Votantes en Ohio, Nevada, Texas y Wisconsin rechazan estas instalaciones por aumentos en tarifas eléctricas, agotamiento de agua y contaminación ambiental.
Trump respalda firmemente los centros de datos de IA por sus beneficios económicos, pero candidatos republicanos y demócratas en elecciones intermedias evitan el tema por preocupaciones sobre energía, agua y contaminación ambiental.
Donald Trump se presentó esta semana en la Casa Blanca junto a líderes de criptomonedas y pronunció una frase que ningún candidato republicano ni demócrata se atrevería a repetir en público: si fuera alcalde o gobernador, atraería un centro de datos sin dudarlo, porque los empleos serían enormes y los impuestos recaudados serían descomunales. Es una posición clara, casi solitaria, en un momento en que la construcción de estas gigantescas plantas de inteligencia artificial se ha convertido en la tercera vía de la política electoral estadounidense: nadie quiere hablar de ella, pero todos la usan como arma.
Los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial y la computación en la nube han dejado de ser un tema técnico para convertirse en un problema político que atraviesa todo el espectro ideológico. Algunos de estos complejos son más grandes que estadios de fútbol americano y consumen más energía que ciudades pequeñas. Los votantes los rechazan por razones concretas: aumentan las tarifas de electricidad, secan los pozos de agua de los residentes, generan contaminación ambiental y acústica, y alteran permanentemente la identidad de las comunidades. Todo esto mientras las empresas reciben exenciones fiscales de estados que compiten desesperadamente por atraer su negocio. El Comité Senatorial Republicano Nacional advirtió esta semana que estos centros de datos podrían costarle un escaño a candidatos republicanos. Si pierden por esta razón, dijeron en un memorando, los políticos de todo el país tomarán nota y no se acercarán al próximo proyecto.
Trump ha enmarcado los centros de datos como una cuestión de seguridad nacional y competencia económica: Estados Unidos debe ganar la carrera de la inteligencia artificial contra China. Ha reconocido las preocupaciones sobre las facturas de electricidad y sugirió que las propias empresas deben asumir esos costos. Esta semana añadió que los centros de datos necesitan un poco de ayuda de relaciones públicas. Ha logrado que gigantes tecnológicos firmen un compromiso voluntario para proteger a los consumidores de aumentos en las tarifas de servicios públicos, aunque al mismo tiempo impulsa medidas para que las empresas construyan sus propias centrales eléctricas. El problema es que levantar centrales eléctricas no ocurre de la noche a la mañana, y la realidad política inmediata es muy distinta a la visión de Trump.
En Ohio, un estado donde la contienda por el Senado es sumamente disputada, el candidato demócrata Sherrod Brown está usando anuncios de ataque contra el senador Jon Husted, llamándolo la cara visible de los centros de datos en Ohio. Ciudadanos recolectan firmas para someter a referéndum estatal la prohibición de su construcción. Una encuesta de Fox News realizada en julio mostró que la mayoría de los votantes registrados se opone a la construcción de un centro de datos en su zona. Una encuesta de Quinnipiac de junio encontró que aproximadamente cuatro de cada diez votantes mencionaron los centros de datos de inteligencia artificial como tema determinante en su voto para la Cámara de Representantes.
En Nevada, el demócrata Aaron Ford vinculó rápidamente las palabras de Trump con el gobernador republicano Joe Lombardo, asegurando que ambos van al unísono respecto a los centros de datos. Ford anunció una plataforma que suspendería los nuevos incentivos fiscales estatales para centros de datos, que calculó en 200 millones de dólares, y auditaría los proyectos existentes. En Texas, el gobernador Greg Abbott celebró hace poco más de un año el anuncio de Google de una inversión de 40 mil millones de dólares, pero ahora se encuentra bajo fuego de su rival demócrata y ha modificado su enfoque, prometiendo medidas más severas como la eliminación de exenciones fiscales. Trump criticó ese cambio de rumbo, diciendo que cree que es un error.
En Wisconsin, el representante federal Tom Tiffany, candidato a gobernador y respaldado por Trump, lanzó esta semana un anuncio televisivo apodando a su rival demócrata David Crowley como Centro de Datos. Crowley ha señalado que las comunidades locales deben disponer de poder de veto, pero también ha dicho que los centros de datos pueden aportar importantes beneficios económicos. Lo irónico es que Tiffany mismo votó a favor de la Ley SPEED en diciembre pasado, una iniciativa bipartidista diseñada para acelerar la construcción de nuevos proyectos de infraestructura de IA. Crowley lo señaló en un acto: Tiffany se le está dando muy bien decir una cosa y hacer otra muy distinta.
James Henson, director del Texas Politics Project en la Universidad de Texas en Austin, observó que la Casa Blanca parece sorda ante la realidad política inmediata. Los candidatos en todo el país están utilizando los centros de datos como arma arrojadiza contra sus oponentes, mientras que los candidatos que reciben esos ataques intentan desmarcarse de ellos. Trump sigue apostando por estos complejos como esencial para la competencia global en inteligencia artificial, pero sus aliados políticos están descubriendo que esa apuesta puede ser costosa en una elección donde los votantes tienen preocupaciones más inmediatas: el costo de la vida, la energía, el agua, y la preservación de sus comunidades.
Citações Notáveis
Si yo fuera alcalde de una ciudad o gobernador de un estado y tuviera la oportunidad de atraer una gran planta de inteligencia artificial o un centro de datos, la querría sin duda alguna, porque la cantidad de empleos es enorme y el dinero recaudado, los impuestos pagados, son sencillamente descomunales.— Donald Trump
Es otra dimensión más en la que la Casa Blanca parece sorda ante la realidad: insensible en el mejor de los casos e indiferente a los intereses de otros candidatos republicanos en el peor.— James Henson, director del Texas Politics Project