Trump aprueba fusilamiento de Nidal Malik Hasan, condenado por masacre en Fort Hood

La masacre de 2009 en Fort Hood dejó 13 soldados muertos y 32 heridos cuando Hasan abrió fuego contra militares desarmados en un centro de procesamiento.
Trece muertos y treinta y dos heridos en un centro donde soldados esperaban despliegues
El alcance de la masacre de 2009 en Fort Hood, el tiroteo más letal en una instalación militar estadounidense.
Mark

¿Por qué este caso llega a una decisión ahora, después de tanto tiempo?

Mimi

Hasan fue condenado en 2013, pero las ejecuciones militares requieren aprobación presidencial. Trump acaba de otorgarla.

Luke

Exacto. Esto no es un nuevo juicio ni una nueva condena. Es una autorización administrativa de una sentencia que ya existía.

Mark

¿Qué sabemos con certeza sobre lo que pasó en Fort Hood?

Mimi

Hasan abrió fuego el 5 de noviembre de 2009 en un centro donde soldados esperaban despliegues. Mató a trece y hirió a treinta y dos.

Luke

Eso está confirmado. Lo que es más complejo es la motivación. Sabemos que tuvo contacto con al Awlaki, pero el tribunal militar determinó los hechos hace más de una década.

Mark

¿Hasan tuvo defensa legal adecuada?

Mimi

Se declaró no culpable y actuó como su propio abogado durante el juicio militar.

Luke

Eso es un dato importante. Defenderse a uno mismo en un tribunal militar es inusual y plantea preguntas sobre la calidad de la representación, aunque técnicamente tuvo derecho a hacerlo.

Mark

¿Qué sucede ahora?

Mimi

El secretario del Ejército fijará la fecha y el lugar de la ejecución.

Luke

Pero no sabemos cuándo será eso. El anuncio confirma la aprobación, no un cronograma. Podría tomar semanas o meses.

  • Tras más de una década en el corredor de la muerte en Fort Leavenworth, Hasan se acerca al final de un proceso judicial que muchos consideraban demorado en exceso.
  • La aprobación presidencial llega con una carga simbólica intensa: Trump actúa en un caso que encarna la tensión entre seguridad nacional, radicalización interna y justicia para los caídos.
  • El secretario de Guerra Pete Hegseth impulsó la recomendación de fusilamiento, un método de ejecución que en sí mismo subraya el carácter militar del crimen y del castigo.
  • El Ejército debe ahora fijar fecha y lugar, convirtiendo una decisión política en un acto concreto e irreversible que las familias de las víctimas llevan años esperando.
  • El caso reaviva el debate sobre los vínculos de Hasan con figuras de Al Qaeda y sobre cómo las instituciones militares detectan —o no— la radicalización desde adentro.

Más de dieciséis años después de que Nidal Malik Hasan abriera fuego contra soldados desarmados en Fort Hood, el presidente Trump ha autorizado su ejecución por fusilamiento, poniendo fin a una larga espera judicial que ha pesado sobre las familias de trece víctimas y sobre la comunidad militar en su conjunto. La decisión, recomendada por el secretario de Guerra Pete Hegseth y confirmada por el Pentágono, recuerda que la justicia militar, cuando finalmente se mueve, lo hace con el peso acumulado de años de dolor colectivo. El caso de Hasan —psiquiatra, mayor del Ejército, y autor confeso de la masacre más letal en una instalación militar estadounidense hasta ese momento— cierra ahora su último capítulo institucional, aunque las heridas que dejó difícilmente se cierren con él.

Donald Trump autorizó el fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército condenado a muerte por la masacre de Fort Hood. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó la decisión a través de la red social X, señalando que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, había recomendado la medida y que Trump le dio su aprobación.

El 5 de noviembre de 2009, Hasan —psiquiatra militar de rango mayor— irrumpió en el Centro de Preparación para Soldados de Fort Hood, Texas, y abrió fuego contra militares desarmados que se preparaban para ser desplegados o que regresaban de misiones. Mientras disparaba, gritaba consignas religiosas. El ataque dejó trece muertos y treinta y dos heridos, convirtiéndose en el episodio más letal registrado hasta entonces en una base militar estadounidense.

La investigación reveló que Hasan había mantenido contacto con Anwar al Awlaki, clérigo radical y figura clave de Al Qaeda en la península arábiga. En el juicio militar, Hasan se declaró no culpable y actuó como su propio abogado. En agosto de 2013, el tribunal lo condenó por unanimidad en trece cargos de asesinato premeditado y treinta y dos de intento de asesinato.

Desde entonces, Hasan ha permanecido en la prisión militar de Fort Leavenworth, Kansas. Con la aprobación de Trump, el secretario del Ejército deberá determinar ahora la fecha y el lugar de la ejecución, poniendo en marcha el tramo final de un caso que ha marcado a la comunidad militar estadounidense durante más de tres lustros.

Donald Trump ha autorizado la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército estadounidense condenado a muerte por la masacre perpetrada en la base militar de Fort Hood, Texas, hace más de dieciséis años. La aprobación fue confirmada el lunes a través de la cuenta de X del portavoz del Pentágono, Sean Parnell, quien informó que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, recomendó la ejecución y que Trump dio su visto bueno a la medida.

El 5 de noviembre de 2009, Hasan, quien se desempeñaba como psiquiatra militar con rango de mayor, abrió fuego dentro del Centro de Preparación para Soldados de Fort Hood, una instalación donde militares se reunían antes de ser desplegados al extranjero o tras regresar de misiones. Durante el ataque gritó consignas religiosas mientras disparaba contra soldados desarmados. El tiroteo dejó un saldo de trece personas muertas y treinta y dos heridas, convirtiéndose en el incidente más letal ocurrido en una instalación militar estadounidense hasta ese momento.

La investigación posterior reveló que Hasan había mantenido contactos con Anwar al Awlaki, un clérigo radical que posteriormente se convirtió en una figura prominente de Al Qaeda en la península arábiga. Estos hallazgos marcaron el contexto en el que se desarrolló el proceso judicial. Hasan fue juzgado ante un tribunal militar, se declaró no culpable y actuó como su propio abogado durante el procedimiento. El 28 de agosto de 2013, el tribunal lo condenó a muerte por unanimidad en trece cargos de asesinato premeditado y treinta y dos de intento de asesinato premeditado.

Desde entonces, Hasan ha permanecido recluido en la prisión militar de Fort Leavenworth, en Kansas, a la espera de que se ejecutara la sentencia. Según el anuncio de Parnell, el secretario del Ejército será ahora responsable de determinar tanto la fecha como el lugar donde se llevará a cabo la ejecución. La aprobación de Trump marca un punto de inflexión en un caso que ha permanecido en suspenso durante más de una década, cerrando un capítulo de violencia que dejó cicatrices profundas en la comunidad militar estadounidense.

El secretario de Guerra, Pete Hegseth, recomendó —y el presidente Donald J. Trump ha aprobado— la ejecución mediante un pelotón de fusilamiento del Ejército de los EE.UU. para el terrorista convicto Nidal Malik Hasan
— Sean Parnell, portavoz del Pentágono
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