Diecisiete años después de que un oficial del Ejército estadounidense abriera fuego contra sus propios compañeros en Fort Hood, el presidente Trump ha autorizado su ejecución por fusilamiento, cerrando un largo ciclo judicial que comenzó con trece muertes y treinta y dos heridos en 2009. La decisión, recomendada por el secretario de Guerra Pete Hegseth y anunciada públicamente por el Pentágono, convierte a Nidal Malik Hasan en el centro de un debate que entrelaza justicia militar, radicalización ideológica y la memoria de la mayor masacre registrada en una instalación castrense de los Estados
Trump aprueba ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan por masacre en Fort Hood
Trece personas murieron en la base militar en 2009
¿Por qué Trump aprobó esto ahora, después de que Hasan llevara más de una década en prisión?
La aprobación llegó a través del Secretario de Guerra Hegseth, quien la recomendó. No hay una explicación pública sobre el timing, solo que la decisión fue tomada este lunes.
Exacto. El comunicado del Pentágono dice que Hegseth recomendó y Trump aprobó, pero no explica por qué en octubre de 2026 y no antes. Eso es un vacío importante.
¿Qué sabemos sobre los contactos de Hasan con Al Qaeda?
La investigación determinó que había mantenido contactos con Anwar al Awlaki, un clérigo radical vinculado a Al Qaeda en la península arábiga. Eso fue parte de lo que el tribunal consideró.
Pero el comunicado no especifica qué tipo de contactos fueron, cuándo ocurrieron, o si influyeron directamente en sus acciones. Es un dato importante que quedó sin desarrollar.
¿Cómo se llegó a esta condena?
Fue juzgado por tribunal militar en 2013. Se declaró no culpable pero actuó como su propio abogado. El tribunal lo condenó a muerte por unanimidad.
Lo interesante es que se defendió a sí mismo. Eso es un detalle que sugiere complejidad en el proceso, pero el comunicado no entra en eso. Solo dice que fue condenado.
Le Pouls
- Tras casi dos décadas de espera, las familias de las trece víctimas de Fort Hood se enfrentan a la posibilidad concreta de ver ejecutado al hombre que las destruyó en noviembre de 2009.
- Trump firmó la autorización del fusilamiento el 5 de octubre de 2026, respaldando la recomendación del secretario Hegseth y reavivando el debate sobre la pena de muerte en el ámbito militar.
- Hasan, expsiquiatra militar radicado ideológicamente y en contacto con el clérigo de Al Qaeda Anwar al Awlaki, fue condenado por unanimidad en 2013 en trece cargos de asesinato premeditado.
- La ejecución no tiene fecha ni lugar confirmados: la decisión recae ahora en el Secretario del Ejército, manteniendo el caso en una nueva fase de incertidumbre institucional.
- El caso sigue siendo un símbolo perturbador de la vulnerabilidad interna de las fuerzas armadas ante la radicalización, una herida que la sentencia aún no ha cerrado del todo.
Diecisiete años después de que un oficial del Ejército estadounidense abriera fuego contra sus propios compañeros en Fort Hood, el presidente Trump ha autorizado su ejecución por fusilamiento, cerrando un largo ciclo judicial que comenzó con trece muertes y treinta y dos heridos en 2009. La decisión, recomendada por el secretario de Guerra Pete Hegseth y anunciada públicamente por el Pentágono, convierte a Nidal Malik Hasan en el centro de un debate que entrelaza justicia militar, radicalización ideológica y la memoria de la mayor masacre registrada en una instalación castrense de los Estados Unidos. Lo que resta ahora es que el Secretario del Ejército fije la fecha y el lugar de un acto que, para muchos, lleva demasiado tiempo pendiente.
El 5 de octubre de 2026, el presidente Donald Trump autorizó la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exoficial del Ejército condenado a muerte por la masacre de Fort Hood. El anuncio llegó a través de la cuenta oficial del portavoz del Pentágono, Sean Parnell, quien confirmó que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, había elevado la recomendación y que Trump había dado su aprobación.
El 5 de noviembre de 2009, Hasan —entonces mayor y psiquiatra militar— entró al Centro de Preparación para Soldados de Fort Hood y abrió fuego contra soldados desarmados que aguardaban despliegues o regresaban de misiones en el exterior. Gritó consignas religiosas durante el ataque. Trece personas murieron y treinta y dos resultaron heridas, convirtiendo el tiroteo en el más letal jamás ocurrido en una instalación militar estadounidense.
Juzgado por tribunal militar, Hasan se declaró no culpable y actuó como su propio abogado. En agosto de 2013, fue condenado a muerte por unanimidad en todos los cargos. Desde entonces permanece recluido en la prisión militar de Fort Leavenworth, Kansas. Las investigaciones posteriores revelaron que había mantenido contactos con Anwar al Awlaki, clérigo radical vinculado a Al Qaeda en la península arábiga, lo que situó el ataque en un contexto de radicalización ideológica.
Con la autorización presidencial firmada, corresponde ahora al Secretario del Ejército determinar la fecha y el lugar del fusilamiento. El caso, que ha habitado los tribunales y la memoria institucional del Ejército durante casi dos décadas, entra en su fase final sin que aún se haya anunciado cuándo se ejecutará la sentencia.
El lunes 5 de octubre de 2026, el presidente Donald Trump autorizó la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, un exoficial del Ejército condenado a muerte por una masacre ocurrida diecisiete años atrás en la base militar de Fort Hood, Texas. La aprobación fue anunciada públicamente a través de la cuenta de X del portavoz del Pentágono, Sean Parnell, quien confirmó que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, había recomendado el fusilamiento y que Trump había dado su consentimiento.
El 5 de noviembre de 2009, Hasan, entonces psiquiatra militar con rango de mayor, entró al Centro de Preparación para Soldados de Fort Hood y abrió fuego contra soldados desarmados que se encontraban en el lugar esperando ser desplegados o regresando de misiones en el extranjero. Durante el ataque gritó consignas religiosas. Trece personas murieron y treinta y dos resultaron heridas. El tiroteo se convirtió en el más mortífero jamás registrado en una instalación militar estadounidense.
Hasan fue juzgado por un tribunal militar años después del incidente. Durante el proceso se declaró no culpable y actuó como su propio abogado. El 28 de agosto de 2013, el tribunal lo condenó a muerte por unanimidad en trece cargos de asesinato premeditado y treinta y dos de intento de asesinato premeditado. Desde entonces ha permanecido recluido en la prisión militar de Fort Leavenworth, en Kansas.
La investigación que siguió al ataque reveló que Hasan había mantenido contactos con Anwar al Awlaki, un clérigo radical que posteriormente se convirtió en una figura prominente de Al Qaeda en la península arábiga. Este hallazgo contextualizó el ataque dentro de una narrativa de radicalización ideológica, aunque los detalles específicos de esos contactos y su influencia en las acciones de Hasan permanecen en el registro público.
Ahora, con la aprobación presidencial en mano, la responsabilidad de fijar la fecha y el lugar de la ejecución recae en el Secretario del Ejército. No se ha anunciado cuándo podría llevarse a cabo el fusilamiento, dejando abierta una nueva fase en un caso que ha permanecido en los tribunales y en la memoria institucional del Ejército durante casi dos décadas.
Citations marquantes
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, recomendó —y el presidente Donald J. Trump ha aprobado— la ejecución mediante un pelotón de fusilamiento del Ejército de los EE.UU. para el terrorista convicto Nidal Malik Hasan— Sean Parnell, portavoz del Pentágono