Más de dieciséis años después de que Nidal Malik Hasan abriera fuego contra soldados desarmados en Fort Hood, el presidente Trump ha autorizado su ejecución por fusilamiento, cerrando así el largo silencio judicial que siguió a la condena de 2013. El caso encarna una de las tensiones más profundas de las sociedades modernas: la presencia del enemigo ideológico dentro de las propias instituciones que juran defender. La decisión devuelve al centro del debate público la pregunta sobre justicia, memoria y el peso que cargan quienes sobrevivieron aquel noviembre de 2009.
Trump aprueba ejecución por fusilamiento de autor de masacre en Fort Hood
El tiroteo más mortífero jamás registrado en una instalación militar estadounidense
¿Por qué este caso llega a una decisión ahora, después de tantos años?
Hasan fue condenado en 2013, pero las ejecuciones militares requieren aprobación presidencial. Trump acaba de darla, así que ahora el proceso avanza.
Pero espera—¿cuánto tiempo ha estado en apelaciones? El artículo no lo dice. Solo sabemos que fue condenado hace trece años.
El portavoz dice que Hasan es un "terrorista convicto" y un "yihadista". ¿Eso está establecido legalmente o es caracterización?
Fue condenado por los asesinatos. Los contactos con al Awlaki están documentados en la investigación posterior. Pero el término "terrorista" es interpretación política.
Exacto. El tribunal lo condenó por asesinato premeditado. La etiqueta de terrorismo viene de cómo se cuenta la historia ahora, no de cómo fue juzgado entonces.
¿Qué tan inusual es que un militar actúe como su propio abogado en un juicio por muerte?
Es raro, pero no imposible. Sugiere que Hasan quería controlar su propia narrativa, aunque eso probablemente no le ayudó.
El artículo no dice si pidió un abogado y fue rechazado, o si rechazó la representación legal. Eso importa para entender qué pasó realmente en ese juicio.
¿Hay algo que indique por qué Trump decidió ahora?
El artículo solo dice que Hegseth lo recomendó y Trump lo aprobó. No hay contexto sobre por qué en este momento.
Correcto. Podría ser una decisión de política penal, podría ser simbólica, podría ser respuesta a presión política. No lo sabemos de esta fuente.
Il Polso
- Trump autorizó el fusilamiento de Hasan tras más de una década de sentencia pendiente, poniendo fin a una espera que las familias de las víctimas han vivido como una herida abierta.
- El ataque de 2009 —trece muertos y treinta y dos heridos en una base militar estadounidense— sigue siendo el tiroteo más mortífero registrado en una instalación castrense del país.
- Los vínculos de Hasan con el clérigo radical Anwar al Awlaki convirtieron el caso en algo más que un crimen: lo elevaron a la categoría de amenaza ideológica infiltrada en el propio Ejército.
- Ahora es el Secretario del Ejército quien debe fijar fecha y lugar para la ejecución, convirtiendo la aprobación presidencial en el inicio de un proceso logístico y simbólico de gran peso.
Más de dieciséis años después de que Nidal Malik Hasan abriera fuego contra soldados desarmados en Fort Hood, el presidente Trump ha autorizado su ejecución por fusilamiento, cerrando así el largo silencio judicial que siguió a la condena de 2013. El caso encarna una de las tensiones más profundas de las sociedades modernas: la presencia del enemigo ideológico dentro de las propias instituciones que juran defender. La decisión devuelve al centro del debate público la pregunta sobre justicia, memoria y el peso que cargan quienes sobrevivieron aquel noviembre de 2009.
El presidente Donald Trump autorizó el fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército condenado a muerte por la masacre de Fort Hood. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, anunció la decisión a través de X, confirmando que el secretario Pete Hegseth había recomendado la medida y que Trump dio su aprobación.
El 5 de noviembre de 2009, Hasan abrió fuego en el Centro de Preparación para Soldados de Fort Hood, Texas, donde militares desarmados aguardaban órdenes de despliegue. Mientras disparaba, gritó consignas religiosas. Trece personas murieron y treinta y dos resultaron heridas en lo que se convirtió en el tiroteo más letal en una instalación militar estadounidense.
En su juicio, Hasan se declaró no culpable y actuó como su propio abogado. El tribunal militar lo condenó por unanimidad en agosto de 2013 por trece cargos de asesinato premeditado y treinta y dos de intento de asesinato. Desde entonces ha permanecido en la prisión de Fort Leavenworth, Kansas.
La investigación reveló sus contactos con Anwar al Awlaki, figura de Al Qaeda en la península arábiga, lo que reforzó la lectura del ataque como terrorismo ideológico desde dentro de las propias filas del Ejército. Con la aprobación presidencial, corresponde ahora al Secretario del Ejército determinar cuándo y dónde se ejecutará la sentencia que lleva más de una década pendiente.
El presidente Donald Trump autorizó el lunes la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército estadounidense condenado a muerte por la masacre de Fort Hood que ocurrió hace más de dieciséis años. La aprobación fue anunciada a través de la cuenta de X del portavoz del Pentágono, Sean Parnell, quien confirmó que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, había recomendado el fusilamiento y que Trump dio su visto bueno a la medida.
El 5 de noviembre de 2009, Hasan, quien trabajaba como psiquiatra militar con rango de mayor, abrió fuego dentro del Centro de Preparación para Soldados en la base de Fort Hood, Texas. El ataque ocurrió en un centro de procesamiento de personal donde soldados estadounidenses desarmados esperaban para ser desplegados en misiones al extranjero o para regresar de ellas. Durante el tiroteo, Hasan gritó consignas religiosas mientras disparaba contra sus compañeros de armas. El resultado fue devastador: trece personas murieron y treinta y dos más resultaron heridas. Fue el tiroteo más mortífero jamás registrado en una instalación militar estadounidense.
Hasan fue juzgado por un tribunal militar años después de los hechos. Durante el proceso, se declaró no culpable y actuó como su propio abogado, una decisión que sorprendió a muchos observadores del caso. El 28 de agosto de 2013, el tribunal lo condenó a muerte por unanimidad en trece cargos de asesinato premeditado y treinta y dos de intento de asesinato premeditado. Desde entonces ha permanecido recluido en la prisión militar de Fort Leavenworth, en Kansas, a la espera de que se ejecutara su sentencia.
La investigación que siguió al ataque reveló que Hasan había mantenido contactos con Anwar al Awlaki, un clérigo radical que posteriormente se convirtió en una figura prominente de Al Qaeda en la península arábiga. Estos vínculos reforzaron la caracterización del ataque como un acto de terrorismo, no simplemente como un tiroteo aislado. Las autoridades militares y federales consideraron que el caso representaba una amenaza ideológica dentro de las propias filas del Ejército.
Ahora, con la aprobación presidencial, corresponde al Secretario del Ejército determinar la fecha y el lugar específicos donde se llevará a cabo la ejecución. La decisión de Trump marca un punto de inflexión en un caso que ha permanecido en los tribunales durante más de una década, dejando abierta la pregunta de cuándo y cómo se ejecutará finalmente la sentencia de muerte que ha estado pendiente desde 2013.
Citazioni salienti
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, recomendó y el presidente Donald J. Trump ha aprobado la ejecución mediante un pelotón de fusilamiento del Ejército de los EE.UU. para el terrorista convicto Nidal Malik Hasan— Sean Parnell, portavoz del Pentágono