En un giro que reescribe décadas de confrontación hemisférica, Estados Unidos y Venezuela anunciaron el viernes lo que ambas partes describen como el mayor acuerdo petrolero de la historia: el control mayoritario estadounidense sobre 65.000 millones de barriles de reservas venezolanas, más de 100.000 millones en inversión privada y el desarrollo de 17 campos estratégicos. El pacto, negociado tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 y la posterior normalización diplomática, representa no solo una apuesta energética sino una reconfiguración profunda del orden geopolítico en el hemisfer