En el tablero geopolítico del siglo XXI, las alianzas se convierten en moneda de presión: Donald Trump ha advertido que impondría aranceles severos contra Europa si la Unión Europea formaliza una asociación estratégica con Canadá, una amenaza que llega mientras Bruselas y Ottawa negocian activamente un vínculo económico y militar más profundo. El movimiento europeo responde a la incertidumbre generada por la propia administración Trump, que ha convertido los aranceles en instrumento de política exterior. Lo que se debate, en el fondo, es si las democracias occidentales pueden reconfigurar sus