En el tablero del comercio global, una propuesta europea de integrar a Canadá como socio asociado ha despertado la ira de Washington: Donald Trump amenazó con aranceles severos o la suspensión parcial del comercio transatlántico si interpreta el movimiento como un acto hostil contra Estados Unidos. La iniciativa, presentada por Ursula von der Leyen en Estrasburgo, refleja la búsqueda de Canadá por diversificar sus lazos económicos tras meses de tensión con su vecino del sur. Lo que estaba tomando forma como una reordenación estratégica entre aliados occidentales se convierte ahora en un nuevo