En Trujillo, dos arquitecturas del crimen se disputan el territorio con lógicas opuestas pero igualmente eficaces: Óscar Cruz dirige 'Los Pulpos' desde Chile con alcance transnacional y menores convertidos en instrumentos de terror, mientras Jolín Bazán construye 'La Jauría' desde la negociación forzada y la violencia calculada. Documentos secretos de inteligencia policial revelan que ambas organizaciones no solo sobreviven, sino que prosperan en los márgenes de un Estado que los identifica pero no siempre los alcanza. La pregunta que persiste no es quiénes son estos hombres, sino por qué el c
Trujillo: Radiografía del choque operativo entre 'Pulpo' y 'Jolín' en la cúpula criminal
Dos formas radicalmente distintas de hacer crimen, y ambas funcionan
¿Por qué estos dos criminales operan de formas tan distintas si están en el mismo territorio?
Porque sus historias son diferentes. Cruz hereda una red transnacional que ya existía; Bazán construyó su poder después de romper con esa red. Uno piensa en escala global, el otro en control local.
Pero necesitamos ser precisos: ¿sabemos realmente que Cruz dirige desde Chile, o es lo que la inteligencia policial cree que está pasando? ¿Hay comunicaciones interceptadas, o es análisis de patrones?
Los documentos hablan de su 'dirección operativa' en el secuestro de Lara Tantaquilla. Eso sugiere coordinación confirmada, no solo especulación.
¿Y por qué Bazán estuvo libre tanto tiempo si la policía lo tenía tan bien identificado?
Esa es la pregunta incómoda. El general Espinoza dice que elevó un informe el 1 de junio pidiendo que lo reincorporaran. Pero ¿por cuánto tiempo estuvo fuera del sistema? ¿Meses? ¿Años? El documento no lo dice.
Lo que sí dice es que caminaba libre a pesar de una sentencia de cadena perpetua. Eso no es un error administrativo menor.
¿Cuál de los dos es más peligroso?
Depende de cómo midas. Cruz usa menores como sicarios y ataca infraestructura. Bazán asesinó a un padre de familia y construyó un imperio de chantaje. Son peligrosos de formas diferentes.
Y ambos siguen operando. La recompensa de 300,000 soles por Bazán es reciente. Cruz sigue en Chile esperando extradición. El documento es una radiografía de un problema que aún no está resuelto.
El Pulso
- Óscar Cruz comanda 'Los Pulpos' desde Santiago, infiltrando sindicatos chilenos y orquestando extorsiones en Perú mientras la policía tramita su extradición sin resultado visible.
- Menores de edad son reclutados como sicarios desechables: un adolescente de 16 años participó en ataques con explosivos y otro fue especializado en mutilar víctimas de secuestro.
- Jolín Bazán, condenado a cadena perpetua por secuestro y asesinato, caminaba libre en Trujillo porque su orden de captura no figuraba activa en el sistema oficial de requisitorias.
- El general Espinoza elevó un informe el 1 de junio exigiendo reincorporar a Bazán al programa de los más buscados, evidenciando una fractura administrativa que las autoridades no pueden explicar con facilidad.
- El Ministerio del Interior reaccionó ofreciendo S/ 300,000 de recompensa por Bazán, un gesto que cierra la brecha burocrática pero no responde si el Estado puede realmente ir un paso adelante de estas redes.
En Trujillo, dos arquitecturas del crimen se disputan el territorio con lógicas opuestas pero igualmente eficaces: Óscar Cruz dirige 'Los Pulpos' desde Chile con alcance transnacional y menores convertidos en instrumentos de terror, mientras Jolín Bazán construye 'La Jauría' desde la negociación forzada y la violencia calculada. Documentos secretos de inteligencia policial revelan que ambas organizaciones no solo sobreviven, sino que prosperan en los márgenes de un Estado que los identifica pero no siempre los alcanza. La pregunta que persiste no es quiénes son estos hombres, sino por qué el conocimiento institucional de su peligrosidad no ha bastado para contenerlos.
Los documentos secretos de inteligencia de la PNP retratan dos modelos criminales que coexisten en tensión sobre Trujillo. Óscar Cruz Basilio lidera 'Los Pulpos' desde Chile, donde ha infiltrado el sindicato de basureros de Santiago para proteger fugitivos y lavar dinero ilícito. Su ascenso ocurrió tras la captura en Bolivia del anterior cabecilla, y desde entonces coordina extorsiones y operaciones transnacionales con alcance letal, mientras la policía gestiona su extradición en coordinación con autoridades chilenas.
Lo que distingue a Cruz es su disposición a usar menores como sicarios desechables. Un adolescente de 16 años apodado 'Paloma' fue reclutado para ataques con explosivos contra colegios; otro, conocido como 'Corta Dedos', fue captado siendo menor y entrenado para mutilar víctimas de secuestro. La banda ya demostró su capacidad operativa en el secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla, donde Cruz dirigió desde la distancia mientras sus operadores actuaban en el terreno.
En la otra orilla opera Jolín Bazán Valderrama, líder de 'La Nueva Jauría', clasificado por inteligencia como un operador 'empresarial': prefiere el chantaje sistemático y la negociación forzada antes que los enfrentamientos abiertos. Su poder se consolidó tras separarse de 'Los Pulpos' y después de cumplir condena de cadena perpetua por el secuestro y asesinato de Manuel Rodríguez Cruzado en 2022. Pese a esa condena y a los perfiles detallados que la policía mantenía sobre él, Bazán caminaba libre en Trujillo.
Esa libertad expone una fractura institucional difícil de justificar: la inteligencia tenía identificado su modus operandi, pero su orden de captura no figuraba vigente en el sistema de requisitorias. El general Espinoza reconoció el problema y el 1 de junio elevó un informe para reincorporarlo al programa de los más buscados. El Ministerio del Interior respondió ofreciendo S/ 300,000 de recompensa. La pregunta que queda abierta es si estas medidas representan un cambio real en la capacidad del Estado para contener estas redes, o simplemente confirman que la persecución llega siempre un paso atrás.
Los documentos secretos de inteligencia de la Policía Nacional revelan dos formas radicalmente distintas de hacer crimen en Trujillo, y ambas funcionan. Óscar Cruz Basilio comanda 'Los Pulpos' desde Chile, orquestando extorsiones y operaciones de lavado de dinero a través de una red que se extiende desde Santiago hasta la costa norte peruana. Según los informes a los que accedió El Comercio, Cruz ha logrado infiltrar el sindicato de basureros de Santiago para proteger criminales fugitivos y reciclar dinero ilícito, todo mientras la policía tramita su extradición. Su ascenso al mando ocurrió tras la captura en Bolivia de Jhonsson Cruz Torres, el anterior cabecilla de la organización, dejando a Cruz como la cabeza visible de una estructura que opera a distancia pero con alcance letal.
Lo que distingue a Cruz no es solo su capacidad de coordinar desde el extranjero. Los documentos de inteligencia subrayan su disposición a usar menores de edad como sicarios desechables. Uno de ellos, un adolescente de 16 años apodado 'Paloma', fue reclutado para participar en ataques con explosivos contra colegios en Trujillo. Otro, Gian Piero García Cipriano, conocido como 'Corta Dedos', fue captado siendo menor y especializado en mutilar a las víctimas de secuestro. El general Ricardo Espinoza, jefe de la Dirección de Investigación Criminal, confirmó que la PNP mantiene coordinaciones directas con la Policía de Investigaciones de Chile porque 'Los Pulpos' representan una amenaza para ambos países. La banda ya había demostrado su capacidad operativa en el secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla, donde Cruz ejerció la dirección desde la distancia mientras Jhonsson coordinaba en el terreno.
En la otra orilla del crimen trujillano opera Jolín Bazán Valderrama, líder de 'La Nueva Jauría', cuyo perfil criminal es casi el opuesto. Los archivos de inteligencia lo clasifican como un operador 'empresarial o calculador', alguien que prefiere el chantaje económico sistemático y la negociación forzada antes que los tiroteos abiertos. Su imperio criminal se consolidó después de separarse de 'Los Pulpos' y tras cumplir sentencia de cadena perpetua por el secuestro y asesinato de Manuel Rodríguez Cruzado, padre del exalcalde de Julcán Jhon Rodríguez, crimen que ocurrió en 2022. A pesar de esta condena y de los perfiles detallados que la policía mantenía sobre su modus operandi, Bazán Valderrama caminaba libre en las calles de Trujillo.
Esta libertad de movimiento expone una fractura administrativa que las autoridades norteñas no pueden explicar fácilmente. Los documentos de inteligencia demuestran que la institución tenía completamente identificado el perfil operativo de Jolín, su capacidad de negociación rápida y su peligrosidad, pero su orden de captura no figuraba vigente en el sistema oficial de requisitorias. El general Espinoza reconoció el problema en términos que subrayan la falla: el 1 de junio elevó un informe solicitando que el líder de La Jauría fuera incluido nuevamente en el programa de los más buscados porque seguía siendo un objetivo policial prioritario. La brecha de impunidad se cerró solo después de que el Ministerio del Interior reincorporó de urgencia a Bazán Valderrama en el Programa de Recompensas, ofreciendo 300,000 soles por su captura inmediata.
Lo que emerge de estos documentos es un retrato de dos estrategias criminales que coexisten en tensión. Cruz opera desde la distancia, usando la infraestructura transnacional y el reclutamiento de menores como arma de terror. Bazán Valderrama construye su poder a través de la negociación forzada y el cálculo empresarial, consolidando su posición mediante actos de violencia extrema pero selectiva. Ambos han demostrado capacidad para operar en la sombra de las instituciones. La pregunta que queda abierta es si la reincorporación de Bazán al programa de recompensas y la persecución de Cruz desde el extranjero representan un cambio real en la capacidad de las autoridades para contener estas redes, o si simplemente exponen los límites de una persecución que llega siempre un paso atrás.
Citas Notables
El 1 de junio elevé un informe solicitando que el líder de La Jauría siga incluido en el programa de los más buscados porque también es un objetivo policial— General Ricardo Espinoza, jefe de la Dirección de Investigación Criminal
'Los Pulpos' representan una amenaza para ambos países— General Ricardo Espinoza, sobre la coordinación con la Policía de Investigaciones de Chile