Tribunal iraní condena a cantante a 74 latigazos por actuar sin velo en concierto virtual

Parastoo Ahmadi y ocho miembros de su equipo fueron condenados a castigo corporal (74 latigazos), restricción de movimiento internacional por dos años e inhabilitación laboral artística.
El castigo de 74 latigazos por cantar sin velo es un recordatorio de la represión continua
Bahar Ghandehari, directora de incidencia política del Centro para los Derechos Humanos en Irán, sobre la sentencia contra Ahmadi.
Mark

¿Por qué una sentencia de latigazos por un concierto virtual genera tanta atención internacional?

Mimi

Porque toca algo fundamental: el control del cuerpo femenino y la expresión artística. Ahmadi no solo cantó; se negó a usar el velo en un espacio público, aunque fuera virtual.

Luke

Pero aquí hay algo que el reportaje no aclara completamente. ¿Cuántas mujeres han recibido sentencias similares? ¿Es esto excepcional o rutinario?

Mimi

Es una buena pregunta. El reportaje no lo dice explícitamente, pero el tono de las reacciones internacionales sugiere que es lo suficientemente grave como para ser noticia global.

Mark

El abogado Khazaeli dice que cantar no está tipificado como delito. Entonces, ¿en qué se basa realmente la sentencia?

Mimi

Eso es lo inquietante. El tribunal la acusa de "contenido obsceno e inmoral", pero Khazaeli argumenta que eso no se sostiene legalmente. Es como si el régimen estuviera usando categorías vagas para castigar lo que realmente le molesta: una mujer sin velo cantando.

Luke

Espera. El reportaje menciona que el video alcanzó millones de visualizaciones. ¿Eso fue antes o después de la condena? Porque si fue después, la sentencia podría haber amplificado el alcance del mensaje.

Mimi

Fue antes. El video se publicó en diciembre de 2024 y la sentencia llegó en junio de 2026. Así que tuvieron meses para actuar.

Mark

¿Y qué pasa ahora con Ahmadi? ¿Puede apelar?

Mimi

El reportaje no lo dice. Solo sabemos que está condenada a 74 latigazos, prohibida de salir del país por dos años y inhabilitada para trabajar como artista en ese tiempo.

Luke

Eso es importante. No sabemos si hay un proceso de apelación disponible, si hay precedentes de sentencias revocadas, o si esto es efectivamente una condena final. El reportaje deja eso en la sombra.

Mark

¿Cómo se conecta esto con Mahsa Amini y las protestas de 2022?

Mimi

Ahmadi lanzó una canción patriótica vinculada a esas protestas. Fue arrestada entonces, liberada, y ahora enfrenta esta sentencia por el concierto. Parece un patrón de represalia contra artistas que se alinean con la disidencia.

  • Parastoo Ahmadi, 29 años, condenada a 74 latigazos por concierto virtual sin velo
  • Prohibición de salir de Irán por dos años e inhabilitación artística por el mismo período
  • Video de 27 minutos publicado en YouTube en diciembre de 2024, alcanzó millones de visualizaciones
  • Tribunal Penal de Qom emitió sentencia en junio de 2026; ocho miembros del equipo también condenados

Parastoo Ahmadi, de 29 años, fue condenada a 74 latigazos, prohibición de salir de Irán por dos años e inhabilitación artística por el mismo período. El concierto de 27 minutos en YouTube mostró a la artista sin hiyab cantando con músicos, desafiando directamente las normativas islámicas que restringen el canto público femenino.

Un tribunal penal en Qom, Irán, condenó a la cantante Parastoo Ahmadi a 74 latigazos por realizar un concierto virtual sin velo islámico, violando leyes que prohíben el canto público de mujeres en la República Islámica.

A los 29 años, Parastoo Ahmadi se convirtió en el rostro de una batalla que trasciende el arte. En diciembre de 2024, publicó un video de 27 minutos en YouTube: una grabación de un concierto realizado en un histórico caravansar, donde aparecía vistiendo un vestido negro de hombros descubiertos, sin el velo islámico obligatorio, cantando junto a cuatro músicos. El video alcanzó millones de visualizaciones en pocas horas. Meses después, en junio de 2026, el Tribunal Penal de la provincia de Qom emitió su veredicto: 74 latigazos para Ahmadi y ocho integrantes de su equipo de trabajo.

La sentencia se fundamenta en cargos de ofensa a la moral pública y distribución de contenido vulgar, obsceno e inmoral a través de internet. Pero la realidad legal es más compleja. Según Moein Khazaeli, abogado del centro de asesoramiento legal Dadban, cantar, interpretar música y producir obras musicales realizadas por mujeres no están tipificados como delito en la legislación penal iraní. La condena, sostiene, carece de sustento dentro del marco penal del país y vulnera además los tratados internacionales contra la tortura.

El acto de Ahmadi desafió directamente las normativas de la República Islámica, donde las leyes prohíben estrictamente que las mujeres canten en público o graben discos. A las mujeres se les permite ofrecer conciertos únicamente ante audiencias exclusivamente femeninas, en espacios donde no se permiten cámaras fotográficas ni de video. El video de Ahmadi violó cada una de estas restricciones.

La sentencia va más allá del castigo corporal. A Ahmadi y su equipo se les prohibirá salir del territorio nacional durante dos años. También serán inhabilitados para ejercer cualquier actividad artística durante ese mismo período. Para una cantante, esto equivale a un silenciamiento casi total.

Este no es el primer enfrentamiento de Ahmadi con las autoridades. En diciembre de 2024, lanzó la canción patriótica "Az Khoone Javanane Vatan" (De la sangre de la juventud de la patria), una pieza vinculada a las masivas manifestaciones civiles que estallaron tras la muerte de Mahsa Amini en 2022. Fue arrestada brevemente junto a sus músicos y liberada días después. Ahora enfrenta una condena que muchos ven como represalia política.

La reacción internacional fue inmediata. Bahar Ghandehari, directora de incidencia política del Centro para los Derechos Humanos en Irán, afirmó que "el castigo de 74 latigazos a Ahmadi por el simple hecho de cantar y aparecer sin hiyab es un recordatorio más de que la situación de los derechos humanos en Irán no ha cambiado", a pesar de la campaña de propaganda de las autoridades iraníes durante la guerra, cuyo objetivo era mejorar su imagen. La actriz Nazanin Boniadi fue más directa: "dar cabida a un régimen que azota a las mujeres por alzar la voz y asesina a los ciudadanos por exigir sus derechos solo lo envalentona para continuar por su camino tiránico".

Lo que comenzó como un concierto virtual se ha convertido en un símbolo de la represión continua contra las mujeres artistas en Irán. La sentencia contra Ahmadi no es un caso aislado, sino un recordatorio de cómo el Estado utiliza el sistema legal para silenciar la disidencia cultural y política, especialmente cuando proviene de mujeres que se atreven a ocupar espacios públicos sin las restricciones que el régimen considera obligatorias.

El castigo de 74 latigazos a Ahmadi por el simple hecho de cantar y aparecer sin hiyab es un recordatorio más de que la situación de los derechos humanos en Irán no ha cambiado
— Bahar Ghandehari, Centro para los Derechos Humanos en Irán
Cantar, interpretar música y producir obras musicales realizadas por mujeres no están tipificados como delito en la legislación penal iraní, por lo que la condena carece de sustento legal
— Moein Khazaeli, abogado del centro Dadban
Quieres la nota completa? Lee el original en El Tiempo ↗
Contáctanos FAQ