Tres científicos ganan el Nobel de Medicina por descubrir cómo controlar el sistema inmunológico

Los guardianes que deberían evitar que el cuerpo se ataque a sí mismo
Explicación de cómo las células T reguladoras funcionan como protectores del sistema inmunológico.
Mark

¿Por qué es tan importante entender estas células T reguladoras? ¿Qué cambia en la práctica médica?

Mimi

Cambia todo. Durante décadas, los médicos sabían que el sistema inmunológico atacaba el propio cuerpo en las enfermedades autoinmunes, pero no sabían por qué. Estos científicos identificaron los guardianes que deberían evitar eso. Ahora podemos diseñar tratamientos que refuercen esos guardianes o que los restauren cuando fallan.

Luke

Pero espera—¿cuántos tratamientos reales existen ya? El comité dice que el trabajo "ha ayudado a desarrollar" tratamientos, pero ¿eso significa que hay medicinas en las farmacias ahora, o que la investigación sigue siendo principalmente teórica?

Mimi

Eso es justo. Hay algunos tratamientos en desarrollo, pero la mayoría de las aplicaciones clínicas todavía están en fases de investigación. El descubrimiento abrió la puerta; cruzarla toma años.

Mark

¿Y por qué tardó tanto en reconocerse? Sakaguchi hizo su descubrimiento en 1995. Estamos en 2025.

Mimi

La ciencia funciona así. Primero necesitas el descubrimiento fundamental. Luego otros científicos tienen que validarlo, ampliarlo, conectarlo con aplicaciones reales. Brunkow y Ramsdell tardaron años en entender el gen Foxp3. Sakaguchi tardó años más en conectar todo. Eso es treinta años de trabajo acumulativo.

Luke

Aunque también es interesante que el comité eligiera reconocer esto ahora, cuando hay tanto interés en terapias inmunológicas. ¿Es porque el descubrimiento finalmente ha madurado, o porque ahora es comercialmente relevante?

Mimi

Probablemente ambas cosas. La ciencia no existe en un vacío. Pero el trabajo es genuinamente fundamental. Sin entender las células T reguladoras, no podríamos haber desarrollado muchas de las terapias de cáncer que funcionan hoy.

Mark

¿Qué viene después para este campo?

Mimi

Más precisión. Ahora que sabemos cómo funcionan estos guardianes, podemos intentar reprogramarlos. Para el cáncer, queremos debilitarlos para que el sistema inmunológico ataque las células malignas. Para las enfermedades autoinmunes, queremos fortalecerlos. Es medicina personalizada en el nivel más profundo.

  • Mary Brunkow, Fred Ramsdell y Shimon Sakaguchi ganan el Nobel de Medicina 2025
  • Descubrieron las células T reguladoras y el gen Foxp3 que las controla
  • El trabajo abarca desde 1995 hasta 2003, con aplicaciones en cáncer y enfermedades autoinmunes
  • El premio incluye 11 millones de coronas suecas (aproximadamente 1 millón de dólares)

Mary Brunkow, Fred Ramsdell y Shimon Sakaguchi compartirán el premio por identificar células T reguladoras que actúan como guardianes del sistema inmunológico. Sus descubrimientos sobre el gen Foxp3 han sido fundamentales para entender la tolerancia inmunitaria y desarrollar tratamientos para cáncer y enfermedades autoinmunes.

Tres científicos ganan el Premio Nobel de Medicina 2025 por descubrir cómo las células T reguladoras controlan el sistema inmunológico y previenen enfermedades autoinmunes.

El Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 2025 reconoce un descubrimiento que redefine cómo entendemos la defensa del cuerpo contra la enfermedad. Tres científicos—dos estadounidenses y uno japonés—han sido galardonados por desentrañar uno de los misterios más profundos del sistema inmunológico: cómo nuestro cuerpo sabe la diferencia entre un invasor peligroso y sus propias células. El Comité Nobel anunció el lunes en Estocolmo que Mary E. Brunkow, Fred Ramsdell y Shimon Sakaguchi compartirán el premio "por sus descubrimientos fundamentales relacionados con la tolerancia inmunitaria periférica".

La clave de su trabajo reside en las células T reguladoras, estructuras microscópicas que funcionan como guardianes del sistema inmunológico. Estas células evitan que nuestras defensas naturales se vuelvan contra nosotros mismos, lo que de otro modo desencadenaría enfermedades autoinmunes devastadoras. "Sus descubrimientos han sido decisivos para nuestra comprensión de cómo funciona el sistema inmunológico y por qué no todos desarrollamos enfermedades autoinmunes graves", explicó Olle Kämpe, presidente del Comité Nobel.

El camino hacia este reconocimiento comenzó en 1995, cuando Sakaguchi, inmunólogo de la Universidad de Osaka, identificó esta nueva clase de células T. En ese momento, el descubrimiento fue revolucionario porque demostró que el sistema inmunológico era mucho más sofisticado de lo que la comunidad científica había comprendido hasta entonces. Años después, a principios de la década de 2000, Brunkow y Ramsdell ampliaron este trabajo al estudiar una cepa particular de ratones que mostraba una vulnerabilidad inusual a las enfermedades autoinmunes. Descubrieron que estos animales portaban una mutación en un gen que denominaron Foxp3. Cuando encontraron mutaciones equivalentes en humanos, identificaron la causa de IPEX, una enfermedad autoinmune grave que afecta a los niños.

En 2003, Sakaguchi cerró el círculo al demostrar que el gen Foxp3 es el regulador maestro del desarrollo de las células T reguladoras. Este hallazgo unificó décadas de investigación fragmentada en una narrativa coherente sobre cómo el cuerpo mantiene el equilibrio inmunológico. El trabajo del trío ha catalizado avances en campos que parecían desconectados: desde el tratamiento del cáncer hasta el manejo de enfermedades autoinmunes. Los investigadores han abierto caminos terapéuticos que apenas comienzan a explorarse en clínicas de todo el mundo.

Thomas Perlmann, secretario del comité de medicina, logró contactar a Sakaguchi antes del anuncio público. El científico japonés respondió con gratitud genuina por el reconocimiento. Debido a las diferencias horarias entre Suecia y la costa oeste estadounidense, Perlmann aún no había podido comunicarse con Brunkow y Ramsdell en el momento de la ceremonia. Brunkow dirige programas en el Instituto de Biología de Sistemas de Seattle, mientras que Ramsdell es cofundador de Sonoma Biotherapeutics, una empresa de biotecnología con sede en San Francisco.

El premio incluye una dotación en efectivo de 11 millones de coronas suecas, equivalentes a aproximadamente un millón de dólares. Este reconocimiento se suma a una serie de galardones recientes que han honrado descubrimientos cruciales en medicina moderna. El año pasado, Victor Ambros y Gary Ruvkun fueron premiados por su trabajo sobre el microARN, una molécula reguladora fundamental. En 2023, Katalin Karikó y Drew Weissman recibieron el Nobel por su investigación en vacunas de ARN mensajero, la tecnología que permitió respuestas rápidas a la pandemia de Covid-19. El trabajo de Brunkow, Ramsdell y Sakaguchi continúa encabezando la investigación en tolerancia periférica, abriendo nuevas posibilidades para millones de pacientes que viven con enfermedades autoinmunes y cáncer.

Sus descubrimientos han sido decisivos para nuestra comprensión de cómo funciona el sistema inmunológico y por qué no todos desarrollamos enfermedades autoinmunes graves
— Olle Kämpe, presidente del Comité Nobel
Fale Conosco FAQ