Tío Mario comunicó su cierre a través de redes sociales tras casi 30 años operando, liquidando stock con descuentos hasta 2x1 en artículos seleccionados. El sector juguetero registra caída del 10% en ventas, con decenas de jugueterías cerradas y cinco fábricas en proceso de cierre, operando al 30% de capacidad.
Tras 30 años, cierra emblemática juguetería porteña por competencia importada
Es imposible competir con los productos chinos
¿Por qué cierra ahora Tío Mario después de casi treinta años? ¿Qué cambió?
Lo que cambió fue el costo de competir. Durante décadas funcionó con un modelo que funcionaba: empleados registrados, alquiler, obligaciones formales. Pero cuando los aranceles bajaron de 35% a 20% en octubre de 2025, entró tanta mercadería importada que el mercado se inundó.
Espera. El gobierno bajó los aranceles para bajar precios y estimular competencia. ¿Eso no debería haber ayudado a comercios como Tío Mario?
En teoría sí. Pero lo que pasó fue que importadores nuevos—132 de ellos sin antecedentes—entraron al mercado con precios imposibles. Algunos declaraban valores de dos dólares por kilo en juguetes. Eso no tiene justificación técnica según la cámara.
¿Dos dólares por kilo? ¿Cómo es posible?
Probablemente hay importadores que operan con márgenes muy bajos o que están liquidando stock a pérdida. El mercado se sobredimensionó en 2025 y durante 2026 estaban descargando inventario.
Pero eso es especulación. Lo que sabemos es que 103 importadores declararon esos valores en 2025 y 59 en el primer semestre de 2026. No sabemos exactamente por qué.
Cierto. Lo que sí sabemos es que Tío Mario no podía competir. Un comercio de barrio con costos formales no puede vender a esos precios.
¿Y el alquiler? Mencionan que es otro factor.
Sí. Fuentes cercanas al local dijeron que el valor de los alquileres complicó la continuidad. Otra juguetería en Santa Fe está evaluando cerrar al menos una sucursal por la misma razón.
Pero eso no es específico de Tío Mario. Es un problema estructural del comercio minorista en Buenos Aires.
Exacto. El cierre de Tío Mario es emblemático porque resume todo: importaciones baratas, costos operativos crecientes, menor poder adquisitivo de los consumidores, y ahora también courier importando directamente a shoppings.
¿Courier?
Las importaciones vía courier están en niveles récord. Representan el 40% del consumo en shoppings. Es decir, cuatro de cada diez pesos vendidos en esos rubros equivalen a lo que entra por courier cada mes.
Eso es un dato impresionante, pero ¿cuántos shoppings estamos hablando?
Más de 70 centros comerciales relevados por el Indec.
Entonces Tío Mario no solo compite contra importadores. Compite contra courier, contra shoppings, contra venta online.
Y contra una demanda que está debilitada. Los ingresos reales están estancados, el crédito al consumo se contrajo. El consumo puerta a puerta captura lo que queda de demanda, pero ya llega debilitado a los comercios físicos.
O Pulso
- Tío Mario cerró el 26 de septiembre de 2026 tras casi 30 años operando
- El sector juguetero registró caída del 10% en ventas en el primer semestre de 2026
- Aranceles a importaciones bajaron de 35% a 20% en octubre de 2025
- 132 nuevos importadores sin antecedentes entraron al mercado en 2026
- Importaciones vía courier representan el 40% del consumo en shoppings
Tío Mario comunicó su cierre a través de redes sociales tras casi 30 años operando, liquidando stock con descuentos hasta 2x1 en artículos seleccionados. El sector juguetero registra caída del 10% en ventas, con decenas de jugueterías cerradas y cinco fábricas en proceso de cierre, operando al 30% de capacidad.
Tío Mario, juguetería con casi tres décadas de actividad en Buenos Aires, cerró definitivamente este sábado. El cierre refleja la crisis del sector juguetero frente a importaciones chinas baratas y costos operativos crecientes.
Tío Mario publicó el aviso en Instagram el viernes por la noche. El sábado 26 de septiembre fue su último día de atención. La juguetería porteña, que había funcionado durante casi tres décadas, cerraba definitivamente sus puertas después de no poder sostener la competencia con productos importados que llegaban a precios que ningún comercio establecido podía igualar. En la vidriera, entre ofertas de liquidación—2x1 en artículos seleccionados, 30% de descuento en cartucheras, disfraces a treinta mil pesos—estaba escrito con claridad: hoy es el último día.
La empresa no respondió a los intentos de contacto de Infobea, pero Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, confirmó lo que ya circulaba por redes sociales. Tío Mario era miembro de la cámara, que agrupa a fabricantes, importadores y jugueterías. "Hay muchos cierres", dijo Benítez. El 90% de los juguetes importados provienen de China, aunque últimamente también llegan desde Vietnam. Lo que ocurrió no era sorpresa para nadie en el sector: un comercio de barrio, con empleados registrados, alquiler que pagar y obligaciones formales, simplemente no podía competir contra mercadería que entraba al país a precios que desafiaban toda lógica de costo.
El cierre de Tío Mario es un síntoma de una crisis más amplia. Según datos de la cámara, el sector juguetero registró una caída del 10% en ventas durante el primer semestre de 2026. Decenas de jugueterías de barrio cerraron sus locales físicos o migraron exclusivamente a la venta online en los últimos dos años y medio. Cinco fábricas del sector están en proceso de cierre. La industria trabaja con alrededor del 30% de su capacidad instalada. Los despidos no fueron masivos en el sentido tradicional: jubilaciones que se concretaron, contratos que no se renovaron, empresas familiares que simplemente no pudieron seguir.
La raíz del problema se remonta a octubre de 2025, cuando el Gobierno Nacional redujo los aranceles a la importación de catorce tipos de juguetes, bajándolos de 35% a 20%. La medida buscaba estimular la competencia, disminuir costos para el consumidor argentino y equiparar los aranceles con los del Mercosur. Lo que sucedió fue distinto. En 2025 entró al país una cantidad enorme de juguetes. El mercado se sobredimensionó. Las empresas importadoras acumularon stock. Durante el primer semestre de 2026, las importaciones alcanzaron 37,8 millones de dólares y 7,2 millones de kilos, con una caída de 13,8% en valor y 11,8% en volumen respecto al mismo período de 2025. Participaron 411 importadores. De ese total, 132 eran nuevos jugadores sin antecedentes previos.
Lo que revelan los números es un mercado distorsionado. En 2025, ciento tres importadores declararon valores inferiores a dos dólares por kilo—un nivel que la cámara considera técnicamente injustificable para cualquier juguete. Esas empresas explicaban el 33,4% del volumen total importado. Durante el primer semestre de 2026, la dinámica continuó: 59 importadores declararon valores inferiores a dos dólares por kilo, y 28 de ellos también participaron en esa operatoria durante 2025. Parte del stock acumulado durante 2025 se liquidó a pérdida entre empresas importadoras durante 2026, en un mercado con menor demanda y mercadería acumulada.
A ese desequilibrio se suma otro factor: las importaciones vía courier están en niveles récord y ya representan el 40% del consumo en shoppings. Cuatro de cada diez pesos vendidos en esos rubros en más de 70 centros comerciales relevados por el Indec equivalen a lo importado mes a mes a través de courier. El consumo puerta a puerta captura una parte importante de la demanda que ya llega debilitada a los comercios físicos por el estancamiento de los ingresos reales y la contracción del crédito al consumo.
Para el resto del año, las expectativas del sector están divididas. Según la cámara, el 35% de las empresas espera una mejora. El resto proyecta un escenario moderado o la posibilidad de que la caída se profundice. Tío Mario no llegará a cumplir sus treinta años—su aniversario hubiera sido en abril de 2027. Otra juguetería conocida con presencia en la calle Santa Fe atraviesa una situación similar y evalúa el cierre de al menos una de sus sucursales. El sector sigue buscando la versión oficial de Tío Mario sobre lo que pasó, pero el comunicado de Instagram, con sus ofertas de liquidación y su último día de atención, probablemente sea todo lo que quede.
Citações Notáveis
Hay muchos cierres. Es algo que no escapa a la realidad— Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete
Es imposible competir con los productos chinos— Comerciante de juguetería de Buenos Aires