Transferencia “por error” y pedido de devolución: por qué no conviene devolver el dinero de inmediato

No es normal que recibas dinero y te pidan que se mande a un CBU distinto
Regairaz señala la principal señal de alerta en las transferencias “por error”.
Mark

Devolver plata que no es tuya parece lo correcto. ¿Cuál es el problema?

Mimi

Que no sabés quién la reclama ni de dónde vino. Según Regairaz, puede ser dinero de una estafa que pasó por tu cuenta, y al reenviarlo quedás como intermediario sin saberlo.

Mark

¿Y cómo se nota que algo no cierra?

Mimi

Cuando te piden devolverlo a un CBU o alias distinto del que lo envió. Para el abogado, eso no es normal.

Luke

Conviene aclarar que es la opinión de un especialista, no una cifra ni un caso comprobado. La nota no da cuántas personas cayeron en esto.

Mark

¿Terminás preso por devolver?

Mimi

No automáticamente, dijo él. Quien actuó de buena fe puede probar que desconocía el origen. Pero puede haber un proceso judicial igual.

Luke

Y eso último es una advertencia de posibilidad, no un dato de frecuencia. Lo que sí está claro es que las transferencias dejan registro.

Mark

¿Y si me quedo con la plata?

Mimi

Puede ser enriquecimiento sin causa y el titular puede reclamarla. No hay que gastarla ni moverla.

Luke

Queda sin responder qué plazos tiene el banco para intervenir; la nota solo dice que hay que ir y hacer una gestión formal.

  • Llega un depósito que nadie esperaba y, de inmediato, un desconocido exige su devolución con apuro.
  • La presión por devolver el dinero choca con el riesgo de quedar registrado como intermediario de una estafa.
  • Pedir el reintegro a un CBU o alias distinto del origen es la señal de alarma más clara.
  • La salida se construye con calma: verificar en la app oficial, no gastar los fondos y acudir formalmente al banco.

Hay una escena que se repite en la vida financiera de muchas personas: un depósito inesperado aparece en la cuenta, acompañado de un mensaje que pide devolverlo con urgencia. La buena fe empuja a corregir el error ajeno, pero el abogado David Regairaz recuerda que el dinero no siempre llega por casualidad ni la prisa siempre es honesta. Lo que parece un gesto de justicia puede convertirse en un eslabón dentro de una cadena de fraudes, donde la confianza de quien recibe es el recurso más valioso para quien engaña. Por eso, antes de mover un solo peso, conviene detenerse y dejar que la verificación formal reemplace a la urgencia ajena.

Un mensaje o una llamada llega de alguien que dice haberse equivocado al cargar un CBU o un alias. El dinero que aparece en la cuenta, según esa versión, nunca fue para quien lo recibe, y se pide devolverlo rápido, junto con otros datos bancarios. Devolver parece lo honesto, pero el abogado especialista en ciberseguridad David Regairaz advierte que hacerlo sin verificar el origen puede hundir a la persona en una estafa y, después, en un proceso judicial.

La maniobra es conocida: los delincuentes transfieren fondos provenientes de fraudes a la cuenta de un tercero de buena fe y luego le piden reenviarlos a otro destino, con el argumento del error. Quien quiso corregir la equivocación queda como un eslabón del recorrido del dinero. Hay dos señales claras de alerta: nadie suele transferir a una cuenta totalmente desconocida, y es anormal que pidan devolver a un CBU distinto del que envió.

Las transferencias dejan registros, y reconstruir el camino de los fondos es sencillo para una investigación. Eso no implica una condena automática, pero quien actuó de buena fe deberá demostrar que ignoraba el origen y que también fue engañado. Además, retener o usar fondos ajenos puede configurar un enriquecimiento sin causa según el Código Civil y Comercial, así que lo prudente es no gastarlos, retirarlos ni enviarlos.

La recomendación es resolver el caso por vía formal: confirmar que el dinero llegó desde el homebanking o la app oficial, nunca desde enlaces o comprobantes enviados por el remitente, avisar al banco, desconfiar de pedidos por teléfono o redes y guardar mensajes y constancias. Si la transferencia fue realmente un accidente, la entidad indicará el procedimiento seguro para devolverla.

Llega un mensaje o una llamada de un desconocido. Dice que se equivocó al cargar el CBU o el alias y que el dinero que aparece en tu cuenta no era para vos. Pide que lo devuelvas cuanto antes y, para eso, comparte otros datos bancarios. Devolver la plata parece lo lógico y lo honesto, pero según el abogado especialista en ciberseguridad David Regairaz, hacerlo sin verificar de dónde viene puede meterte en una estafa y, más tarde, en un proceso judicial.

Regairaz habló con TN Tecno sobre una maniobra que los ciberdelincuentes usan para triangular fondos obtenidos mediante fraudes. El engaño se apoya en la buena fe de quien recibe un depósito que no esperaba: se presenta el movimiento como un error y se busca que la persona devuelva el dinero sin consultar antes con su banco.

En una de las variantes más usadas, la plata proviene de una operación fraudulenta. Los delincuentes la transfieren a la cuenta de un tercero y luego contactan al titular para pedirle que la envíe a otro destino, con el argumento del error. Así, quien intenta corregir la equivocación se convierte, sin saberlo, en intermediario de una operación ilegal. Su cuenta queda registrada como parte del recorrido de los fondos y puede ser investigada si se descubre el delito original.

Para el abogado hay una primera señal de alerta. Las personas, dijo, suelen mirar con mucha atención el CBU o el alias al que envían dinero, justamente para no mandarlo a cualquier lado, por lo que no es habitual que alguien transfiera a una cuenta totalmente desconocida. La segunda es todavía más clara: que te pidan devolver el dinero a un CBU distinto del que lo envió. “No es normal que recibas dinero y te pidan que se mande a un CBU distinto”, advirtió.

Las consecuencias legales parten de un hecho simple: las transferencias bancarias dejan registros que permiten reconstruir el camino del dinero. Si los fondos entran a una cuenta y salen hacia otra, esos movimientos pueden despertar sospechas sobre su titular. “Visto desde afuera, posiblemente parezca o dé indicios de que estemos participando en ese entramado de delitos”, señaló Regairaz. Quien solo quiso corregir un error podría tener que explicar ante la justicia por qué recibió el dinero y por qué lo transfirió.

El especialista aclaró que eso no implica una condena automática. “No significa que por eso automáticamente vayamos a terminar presos”, afirmó. En una investigación penal se reúnen pruebas para fijar responsabilidades, y quien actuó de buena fe puede demostrar que desconocía el origen de los fondos y que también fue víctima del engaño. Aun así, la situación podría derivar en un proceso judicial, incluso si al final se determina que no hubo responsabilidad penal.

Tampoco conviene quedarse con el dinero ni usarlo. Desde el derecho civil, explicó, retener fondos que no corresponden puede configurar un enriquecimiento sin causa, figura prevista en el Código Civil y Comercial argentino, y el verdadero titular puede reclamar la restitución. Por eso no hay que gastarlo, retirarlo ni transferirlo a una cuenta indicada por un desconocido.

La recomendación central de Regairaz es no hacer ninguna transferencia por iniciativa propia y resolver el caso con el banco, preferentemente yendo a una sucursal. “Sé que es incómodo tener que moverse, pero es importante resolver el problema a través de una gestión formal con la entidad bancaria”, dijo. Las medidas sugeridas son: comprobar que el dinero haya llegado realmente desde el homebanking o la app oficial de la billetera virtual, nunca desde enlaces enviados por la otra persona, porque a veces se mandan comprobantes falsos; no gastar ni mover los fondos aunque figuren en el saldo; avisar al banco; desconfiar de pedidos por teléfono, WhatsApp o redes; y guardar los datos de la operación, los mensajes y las constancias de los reclamos.

Si la transferencia fue de verdad un accidente, el banco o la billetera virtual indicarán cómo devolverla de forma segura.

Visto desde afuera, posiblemente parezca o dé indicios de que estemos participando en ese entramado de delitos.
— David Regairaz, abogado especialista en ciberseguridad
Sé que es incómodo tener que moverse, pero es importante resolver el problema a través de una gestión formal con la entidad bancaria.
— David Regairaz
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