En las arterias históricas de Santiago, donde la memoria política de Chile vive en el pavimento, cientos de trabajadores, sindicalistas y jóvenes se congregaron para rechazar la presencia del Foro de Madrid, un encuentro de la extrema derecha europea y latinoamericana. La protesta, convocada por la Asamblea Popular Antifascista y la Central Clasista de Trabajadores, no fue solo un gesto local: fue la expresión de una resistencia que se percibe a sí misma como parte de una disputa civilizatoria más amplia. Mientras dentro del foro el embajador estadounidense Brandon Judd presentaba una doctrina
Trabajadores y jóvenes chilenos protestan contra Foro de Madrid
Estudiantes fueron reprimidos con chorros de agua y gas lacrimógeno durante manifestaciones contra el foro.