La tormenta tropical Bertha recorre el Golfo de México como un recordatorio de la fragilidad de las costas habitadas, tocando tierra en Louisiana y dirigiéndose hacia Texas con vientos moderados pero suficientes para alterar la vida cotidiana de miles de personas. No es la más poderosa de las tormentas, pero su paso coincide con una ola de calor extremo inusual, revelando cómo los fenómenos atmosféricos rara vez llegan solos. Las autoridades, atentas a la marejada y las corrientes de resaca, piden a la población que no subestime lo que el mar puede hacer incluso en días aparentemente ordinario