En el estudio de LAM, Tomás Dente convirtió una disputa familiar en un acto público de autodefensa: ante lo que interpretó como una acusación velada de su hermano Fernando sobre supuestos abusos sexuales, el periodista exigió el micrófono para negar categóricamente y anunciar acciones legales. Lo que comenzó como un rumor circulando en distintos ámbitos se transformó en una fractura irreparable entre dos hermanos, revelando que detrás del escándalo mediático existe una historia de agravios acumulados durante décadas. La televisión, una vez más, ofició de tribunal donde se ventilan heridas que
Tomás Dente estalla contra su hermano Fernando y anuncia demanda judicial por acusaciones de abuso
Las acusaciones de abuso sexual, aunque negadas, generan daño reputacional y emocional a ambos hermanos, con implicaciones familiares graves.