En los cuarenta metros cuadrados de su apartamento en Ámsterdam, el cineasta neerlandés Tom Six —creador de la trilogía 'El ciempiés humano'— ha filmado su despedida del séptimo arte: un documental gratuito en YouTube que es, a la vez, confesión médica, ajuste de cuentas con la industria y pregunta sin respuesta sobre el lugar que le queda al arte transgresor en la cultura contemporánea. Diagnosticado con esclerosis múltiple hace catorce años y recluido en casa durante seis, Six trabaja una hora al día y se arrastra por su hogar, pero encuentra en esa limitación extrema el escenario perfecto p
Tom Six anuncia esclerosis múltiple y se despide del cine con documental en YouTube
Soy cinturón negro en demolición de ego
¿Por qué decidió hacer un documental en lugar de simplemente retirarse en silencio?
Porque el silencio sería una rendición. Necesitaba ajustar cuentas, no solo con la industria sino conmigo mismo. El documental es mi última palabra.
¿Cree que la enfermedad cambió su perspectiva sobre el cine?
La enfermedad aceleró lo que ya sabía: que el sistema no tiene lugar para voces como la mía. Pero también me obligó a ser más honesto. No puedo fingir que estoy bien cuando estoy destrozado.
The Onania Club sigue sin estrenarse. ¿Eso lo persigue?
Cada día. Es la película que quería hacer, la que tenía algo que decir. Que nadie la quiera distribuir dice más sobre ellos que sobre mí.
En el documental habla de morir pronto. ¿Es eso literal o metafórico?
Es literal. La esclerosis múltiple es degenerativa. Pero mientras esté aquí, voy a fumar mis puros caros y reírme de todo esto.
¿Qué espera que la gente entienda de The End of Tom Six?
Que el cine transgresivo no es un capricho. Es necesario. Que la cultura pop necesita gente dispuesta a hacer cosas que incomoden. Y que cuando eso desaparece, perdemos algo importante.
¿Se arrepiente de algo?
De no haber sido más agresivo con la industria antes. Pero arrepentirse es un lujo que ya no puedo permitirme.
O Pulso
- Tom Six, confinado en su apartamento durante seis años por una esclerosis múltiple degenerativa, solo puede trabajar una hora diaria y ya no puede caminar.
- El fracaso en estrenar 'The Onania Club' —terminada en 2019 y aún sin distribución— aceleró su deterioro y lo empujó a hacer de su despedida un acto público de denuncia.
- Hollywood y los distribuidores le cerraron las puertas con una sola excusa repetida: 'el mercado ha cambiado', dejando sin respuesta si el problema es la película o la industria.
- El documental 'The End of Tom Six', rodado en su salón durante un año con un elenco excéntrico y montaje frenético, se estrenó gratis en YouTube el pasado sábado.
- Six no busca compasión sino reivindicación: se coloca junto a John Waters o Andy Kaufman y lanza una pregunta incómoda sobre si la cultura actual todavía tolera el arte que desafía.
En los cuarenta metros cuadrados de su apartamento en Ámsterdam, el cineasta neerlandés Tom Six —creador de la trilogía 'El ciempiés humano'— ha filmado su despedida del séptimo arte: un documental gratuito en YouTube que es, a la vez, confesión médica, ajuste de cuentas con la industria y pregunta sin respuesta sobre el lugar que le queda al arte transgresor en la cultura contemporánea. Diagnosticado con esclerosis múltiple hace catorce años y recluido en casa durante seis, Six trabaja una hora al día y se arrastra por su hogar, pero encuentra en esa limitación extrema el escenario perfecto para su última provocación. Su historia es la de un artista que eligió incomodar y descubre que la industria, más que rechazarlo por exceso, lo ignoró por comodidad.
Tom Six tiene 52 años, vive en pijamas de seda porque no tolera otra ropa, come únicamente pollo al curry y mousse de chocolate, y se arrastra por su apartamento de Ámsterdam como, según él mismo, 'una maldita gárgola'. Hace catorce años le diagnosticaron esclerosis múltiple. Lleva seis sin salir de casa salvo para tomar un café descafeinado en el bar de al lado. Puede trabajar una hora al día, no más.
El mundo lo conoce por 'El ciempiés humano', la trilogía que comenzó en 2009 con una idea nacida de la indignación ante una condena demasiado leve a un pederasta. Las películas fueron tan grotescas que casi nadie las vio en cines, pero viajaron durante años por plataformas y vídeo bajo demanda dejando una cicatriz duradera en la cultura pop. Sus referencias aparecieron en 'South Park', 'Los Simpson', 'Deadpool 2' y hasta en un vídeo de Childish Gambino.
Pero en mitad de ese éxito infame llegaron los cosquilleos en manos y pies, el diagnóstico, y luego el golpe definitivo: ningún distribuidor quiso estrenar 'The Onania Club', su película de 2019 sobre un club de mujeres poderosas que se excitan ante la miseria ajena —horror y sátira entrelazados—. La respuesta fue siempre la misma: el mercado ha cambiado. La enfermedad se aceleró.
Así que Six decidió rodar su despedida en los cuarenta metros cuadrados de su salón, durante un año entero, a razón de una hora diaria. El resultado es 'The End of Tom Six', un documental en blanco y negro de 98 minutos, gratuito en YouTube, con su pareja vestida de femme fatale, un actor que encarna a un censor nazi y un gigante tatuado que habla con un laringófono. El montaje frenético y los cabreos constantes evitan que sea una simple cabeza parlante.
En pantalla, Six ajusta cuentas con la industria y consigo mismo, sin pedir lástima. 'Odio ser una víctima', dice, con un puro caro en la mano —'son como si un ángel meara en tu boca; total, voy a morir pronto'—. Lo que le quema es la pregunta que deja sin responder: ¿queda espacio en la cultura actual para el cine que incomoda, sorprende y hace pensar, o solo sobrevive el producto adocenado que fabrican las plataformas?
Tom Six está en su apartamento de Ámsterdam, en una cama china de opio, rodeado de películas noir clásicas y opioides. Tiene 52 años. Lleva seis años sin salir de casa más que dos veces al día para tomar un café descafeinado en la barra de al lado. Puede trabajar una hora diaria, máximo. Hace catorce años le diagnosticaron esclerosis múltiple. El sábado pasado estrenó su despedida del cine en YouTube: un documental de 98 minutos llamado The End of Tom Six, rodado durante un año entero en los 40 metros cuadrados de su salón.
Six es el hombre que hizo El ciempiés humano. La trilogía que comenzó en 2009 y se convirtió en un fenómeno de culto tan grotesco, tan asqueroso, que casi nadie la vio en cines pero viajó por plataformas y vídeo bajo demanda durante años, dejando una cicatriz profunda en la cultura pop. La idea le vino cuando supo que un pederasta había recibido una condena muy leve. Pensó que deberían haberlo castigado cosiendo su boca al ano de un camionero obeso. Eso se convirtió en una película. Luego vinieron dos más, cada una más brutal que la anterior. La segunda, en 2011, fue la más bestia. La tercera, en 2015, se desarrollaba en una prisión y jugaba con lo políticamente incorrecto. El mundo lo conoció. Fue un bon vivant, un artista infame con una carrera cinematográfica próspera y siete largometrajes.
Pero en mitad de esos rodajes empezó a sentir cosquilleos constantes en manos y pies. Un neurólogo le dio el diagnóstico hace catorce años. La enfermedad es degenerativa. Se aceleró cuando no logró estrenar The Onania Club, su penúltimo filme, terminado en 2019. Sigue luchando por su lanzamiento. Hollywood nunca le abrió las puertas. Ningún distribuidor le estrenó ese film. Recibió la misma respuesta una y otra vez: el mercado ha cambiado.
Así que decidió hacer un documental en blanco y negro, gratuito en YouTube aunque con opciones de pago voluntario. Lo rodó en su salón durante un año, trabajando una hora al día. Se convirtió en director y documentalista a la vez, acompañado por su pareja Maartje Willems, vestida de femme fatale; por el actor Servaes Nelissen como un censor nazi que salta a cada comentario; por Edwin Alofs, un intérprete con acondroplasia que encarna tres personajes diferentes, y por Demian Kurosa, un gigante tatuado que habla con un laringófono. El montaje rápido, los juegos de discusiones, los problemas técnicos, los cabreos porque los personajes fuman y beben constantemente, todo eso evita que sea otro filme de cabeza parlante.
En pantalla, Six ajusta cuentas. Con la industria por su cortedad de miras. Con él mismo. "Qué gran oportunidad para hacer el ridículo total. Bueno, soy cinturón negro en demolición de ego", dice. Explica que está demasiado jodido para esto, que está exhausto, que es un puto rayos X andante, que sus pensamientos son huevos revueltos. Vive en pijamas de seda fina porque no tolera otra ropa. Come únicamente pollo al curry, mantequilla de cacahuete y mousse de chocolate. Ya no puede caminar. Se arrastra por su casa como una maldita gárgola. Se permite fumar puros caros: "Son como si un ángel meara en tu boca. Total, voy a morir pronto".
Pero el documental no busca compasión. "Odio ser una víctima y que me tengan lástima", dice. Six quiere reivindicarse como experto en el mecanismo que impulsa la cultura pop. Un artista a la altura de John Waters, Andy Kaufman o Bret Easton Ellis. Sus referencias aparecieron en South Park, Los Simpson, Saturday Night Live, Unbreakable Kimmy Schmidt, Deadpool 2, Beavis y Butt-Head, hasta en el vídeo de Childish Gambino. "Mi cine es un cóctel de sátira, comentario social y humor negro", insiste. Aún recibe propuestas de matrimonio y amenazas de muerte por su saga.
Lo que lo consume es The Onania Club. Una película sobre una mujer con su matrimonio destrozado que se une secretamente a un club de mujeres fuertes, con dinero, independientes, de Los Ángeles, que se excitan ante la miseria de los demás. Todo metafórico de forma segura, horror junto a sátira, millones de referencias. Nadie quiso distribuirla. Se pregunta si ya no hay sitio para películas transgresoras que estiren los límites. Y si eso qué dice de la cultura actual. "No se admiten emociones fuertes", asume con un puro en la mano, riéndose. ¿Queremos películas que sorprendan, hagan pensar y en las que ocurran cosas, o el producto actual adocenado nacido de las plataformas y de Hollywood?
Citações Notáveis
Estoy demasiado jodido para esto. Estoy exhausto, soy un puto rayos X andante, mis pensamientos son huevos revueltos.— Tom Six, en The End of Tom Six
Mi cine es un cóctel de sátira, comentario social y humor negro.— Tom Six