En el umbral de la temporada de premios, el cine vuelve a plantear sus preguntas más incómodas: ¿puede un hombre destruir el mundo y luego salvarlo? Alejandro González Iñárritu estrena 'Digger', una sátira ecológica en la que Tom Cruise encarna a un magnate petrolero atrapado en la contradicción más antigua de la ambición humana: ser, al mismo tiempo, el origen del desastre y el héroe de su propio rescate. La película llega dividiendo a la crítica y abriendo una pregunta que el público deberá responder: ¿es posible redimirse de lo que uno mismo ha roto?
Tom Cruise e Iñárritu apuestan por 'Digger', sátira ecológica con miras a los Oscar
Un magnate petrolero que salva a la humanidad del desastre que él mismo causó
¿Por qué Iñárritu y Cruise juntos en este momento? Parecen mundos muy distintos.
Cruise ha estado buscando durante años acercarse al cine de autor. Iñárritu es exactamente eso: un director con una visión clara y controvertida. Es un movimiento deliberado de Cruise hacia la legitimidad cinematográfica.
Pero las críticas están polarizadas. ¿Eso significa que el experimento no funciona, o simplemente que es demasiado ambicioso para consenso?
Probablemente ambas cosas. Una película que genera reacciones tan divididas es porque está intentando algo que no es seguro. El público dirá la última palabra.
¿Cuál es el riesgo real aquí para Cruise?
Que la película fracase comercialmente y que se vea como un desvío fallido de su fórmula ganadora. O que triunfe y le abra puertas que nunca pensó que tendría.
Aunque hay que notar que las críticas polarizadas no son lo mismo que críticas negativas. Algunos críticos pueden estar entusiasmados. No sabemos la distribución.
¿Y el elenco? ¿Riz Ahmed y Sandra Hüller son suficientes para llevar una película de este tipo?
Son actores de primer nivel con reconocimiento de la Academia. Pero en una película sobre un magnate petrolero, el peso recae principalmente en Cruise.
Lo que no sabemos es si el público que va a ver a Tom Cruise quiere ver una sátira ecológica compleja o si prefiere acción directa. Ese es el verdadero experimento.
¿Entonces Digger es una apuesta de Iñárritu o una apuesta de Cruise?
Es ambas. Iñárritu necesitaba un actor de ese calibre para que el proyecto fuera viable comercialmente. Cruise necesitaba un director de ese calibre para que fuera viable artísticamente.
Y si falla, ambos pueden culpar al otro. Si triunfa, ambos se llevan el crédito.
Le Pouls
- Iñárritu y Cruise apuestan fuerte: 'Digger' llega con un elenco de peso —Riz Ahmed, Sandra Hüller, John Goodman— y la mirada puesta directamente en los Oscar.
- La crítica no encuentra terreno común: mientras unos celebran una obra ambiciosa y necesaria, otros ven caos donde debería haber coherencia narrativa.
- Para Cruise, este estreno es una ruptura deliberada con décadas de franquicias de acción, un movimiento calculado hacia el cine de autor que implica un riesgo real y visible.
- El público aún no ha hablado, y su veredicto determinará si 'Digger' logra convertirse en el tipo de película que la industria recuerda cuando llega la noche de los premios.
En el umbral de la temporada de premios, el cine vuelve a plantear sus preguntas más incómodas: ¿puede un hombre destruir el mundo y luego salvarlo? Alejandro González Iñárritu estrena 'Digger', una sátira ecológica en la que Tom Cruise encarna a un magnate petrolero atrapado en la contradicción más antigua de la ambición humana: ser, al mismo tiempo, el origen del desastre y el héroe de su propio rescate. La película llega dividiendo a la crítica y abriendo una pregunta que el público deberá responder: ¿es posible redimirse de lo que uno mismo ha roto?
La cartelera de esta semana lleva el sello de la temporada de premios. En el centro de esa apuesta está 'Digger', la nueva película de Alejandro González Iñárritu con Tom Cruise como protagonista.
La historia sigue a Digger Rockwell, un excéntrico magnate petrolero que se lanza en una carrera contrarreloj para convencer al mundo de que es el salvador de la humanidad ante una catástrofe de proporciones épicas. El giro que sostiene la trama es tan brutal como revelador: Rockwell es el principal responsable del desastre que dice querer evitar. La película funciona como sátira ecológica, jugando con esa contradicción entre la ambición desmedida de un hombre y las consecuencias reales de sus actos.
El elenco refuerza las aspiraciones del proyecto. Junto a Cruise aparecen Riz Ahmed y Sandra Hüller —ambos con nominaciones previas a la Academia— además de Michael Stuhlbarg y John Goodman. Es el tipo de reparto que señala claramente hacia dónde apunta 'Digger': hacia el reconocimiento de la industria, hacia ese espacio donde el cine de autor y las grandes estrellas pueden encontrarse.
Las críticas, sin embargo, están profundamente divididas. No hay consenso. Para Cruise, este es un paso deliberado y alejado de las franquicias de acción que lo han definido durante décadas. Las reseñas polarizadas confirman que el riesgo es real, y la respuesta del público en salas sigue siendo una incógnita abierta.
La semana trae otros estrenos notables. Anne Hathaway suma un cuarto estreno en 2026 con 'Verity. La sombra de un engaño', adaptación de la novela de Colleen Hoover, donde Dakota Johnson interpreta a una escritora fantasma contratada por una autora de éxito incapacitada. Scott Eastwood protagoniza 'Lucky Strike', una historia de supervivencia en la Segunda Guerra Mundial tras las líneas enemigas en Bélgica. Bella Ramsey encabeza 'Sunny Dancer', comedia dramática sobre una adolescente con cáncer que encuentra comunidad en un campamento para jóvenes pacientes. Y en el cine español, 'Nuda propiedad' aborda la crisis de la vivienda con humor negro, siguiendo a una pareja que compró un piso bajo ese régimen y ve cómo sus cálculos se desmoronan cuando el anciano inquilino desaparece y reaparece irreconociblemente transformado.
La cartelera cinematográfica de esta semana lleva el sello inconfundible de la temporada de premios. Tras el éxito local de La bola negra, los estrenos siguen apuntando hacia la recta final de la carrera por los Oscar, y en el centro de esa apuesta está Digger, la nueva película de Alejandro González Iñárritu con Tom Cruise en el papel protagónico.
Digger cuenta la historia de un magnate petrolero excéntrico llamado Digger Rockwell que se lanza a una carrera contrarreloj. Su misión es convencer al mundo de que él es el verdadero salvador de la humanidad frente a un desastre natural de proporciones catastróficas. El giro irónico que sostiene toda la trama es brutal: Rockwell es en realidad el principal responsable de la catástrofe que pretende evitar. La película funciona como una sátira ecológica que juega con esa contradicción fundamental entre la ambición de un hombre y las consecuencias reales de sus acciones.
Cruz lidera un elenco de considerable peso. Junto a él aparecen Riz Ahmed y Sandra Hüller, ambos con nominaciones previas a la Academia, además de Michael Stuhlbarg y John Goodman en papeles de apoyo. Es el tipo de reparto que señala claramente hacia dónde apunta el proyecto: hacia las ceremonias de premios, hacia el reconocimiento de la industria, hacia ese espacio donde el cine de autor y las grandes estrellas pueden encontrarse.
Lo que resulta notable es la recepción que ha tenido Digger hasta ahora. Las críticas están profundamente divididas. No hay consenso. Algunos ven una obra ambiciosa y necesaria; otros encuentran caos donde debería haber claridad. Lo que nadie sabe aún es cómo responderá el público cuando la película llegue a las salas. Para Cruise, este es un movimiento deliberado hacia el cine de autor, un paso alejado de las franquicias de acción que lo han definido durante décadas. Es un riesgo calculado, y las reseñas polarizadas sugieren que el riesgo es real.
Más allá de Digger, la semana trae otros estrenos que merecen atención. Anne Hathaway continúa su año extraordinariamente productivo con Verity. La sombra de un engaño, una adaptación de la novela de Colleen Hoover que ha sido fenómeno editorial. En la película, Dakota Johnson interpreta a una escritora fantasma contratada para crear nuevas novelas para Verity, una autora de éxito que quedó incapacitada tras un accidente. Es el cuarto estreno de Hathaway en 2026, después de El diablo viste de Prada 2, La odisea, El final de Oak Street y Mother Mary.
Lucky Strike lleva a Scott Eastwood a la Segunda Guerra Mundial. Su personaje es un soldado estadounidense que debe sobrevivir tras las líneas enemigas en Bélgica, completamente aislado, confiando únicamente en su entrenamiento militar para evadir a las tropas que lo persiguen. Es una historia de supervivencia en condiciones extremas.
Sunny Dancer, protagonizada por Bella Ramsey de The Last of Us, es una comedia dramática sobre la adolescencia. Ivy es una joven de diecisiete años diagnosticada con cáncer que es llevada a un campamento para pacientes jóvenes. Aunque inicialmente se resiste, termina formando amistades con un grupo peculiar de compañeros.
En el cine español, Nuda propiedad aborda la crisis de la vivienda a través de una comedia negra. Alberto Utrera, quien dirigió Uno equis Dos, coescribió este filme con Carlos Soria. La trama gira en torno a una pareja que compró un piso en régimen de nuda propiedad y ahora enfrenta la impaciencia de esperar. Su incredulidad crece cuando el anciano que ocupa la vivienda desaparece y reaparece transformado en alguien cuya expectativa de vida es considerablemente menor a la que tenían calculada.
Citations marquantes
Un intento de la estrella de Misión Imposible por acercarse de nuevo al cine autoral— Análisis de la publicación sobre el movimiento de Cruise