En el cruce entre la desesperación clínica y la innovación científica, un niño de tres años con un cáncer de hígado que había sobrevivido a la quimioterapia y a múltiples cirugías recibió una terapia experimental que reprogramó sus propias células inmunitarias para combatir la enfermedad. Dos dosis de GPC3-CAR bastaron para borrar todo rastro del tumor, sin hospitalización prolongada ni toxicidad grave. El caso, publicado en The New England Journal of Medicine, no es aún una promesa universal, pero sí una señal de que la medicina oncológica pediátrica puede estar cruzando un umbral.
Terapia experimental CAR-T logra eliminar cáncer metastásico en niño de 3 años
Un niño de 3 años con cáncer metastásico avanzado logró remisión completa tras tratamiento experimental, evitando toxicidad sistémica.