Una teoría dominante durante 60 años sobre genética haplodiploide explicaba la evolución de sociedades insectiles complejas, pero nuevos análisis de 69,000 especies la cuestionan fundamentalmente. El patrón genético solo se sostiene en un grupo específico de insectos; cuando se amplía el análisis, la haplodiploidia no predice confiablemente la aparición de eusocialidad en otros grupos.