En Ceuta, ciudad donde convergen fronteras geográficas y morales, la asistencia humanitaria a migrantes se ha convertido en un acto de resistencia que algunos castigan con violencia. Los altercados recientes contra activistas y sus vehículos revelan que el conflicto migratorio ha dejado de ser solo un debate de políticas públicas para convertirse en una fractura del tejido comunitario. Cuando ayudar al vulnerable se vuelve un acto políticamente peligroso, la sociedad enfrenta preguntas que van más allá de la frontera: quién pertenece, quién decide, y a qué precio se ejerce la compasión.
Tensión en Ceuta: acusaciones sobre responsabilidad política en altercados contra migrantes
Agresiones físicas contra vehículos de activistas, amenazas de muerte contra brigadistas de ONG, y clima de hostilidad hacia población migrante.