Tras 27 años de servicio, la teniente Lázara Viera cerró su última guardia en la Estación 57 de West Kendall, dejando atrás no solo un uniforme, sino un camino abierto para quienes vendrán después. Su trayectoria en Miami-Dade Fire Rescue encarna una pregunta que cada generación debe responder: ¿qué hacemos con los espacios que se nos niegan? Viera eligió atravesarlos, y al hacerlo, los transformó.