En el corazón de la política española, una crisis sobre la transparencia en asuntos de seguridad nacional ha convertido a la ministra de Defensa Margarita Robles en figura de tormenta: acusada de cinismo por el líder del PP Alberto Tellado y abandonada por sus propios compañeros socialistas, Robles resiste las decisiones del Ejecutivo de Sánchez sobre la publicación de informes clasificados de Ceuta, argumentando que hacerlo pondría en riesgo al CNI. Lo que comenzó como un debate técnico sobre qué debe permanecer secreto se ha transformado en un espejo que revela las fracturas más profundas de