En el cruce entre la regulación de mercados y la rivalidad política, Argentina ha dado un paso decisivo en la reconfiguración de su industria de telecomunicaciones. La Autoridad Nacional de Competencia aprobó que Metrotel absorba seis millones de clientes móviles cedidos por Telecom, condición impuesta para que la compra de Movistar —acordada por 1.245 millones de dólares desde febrero de 2025— pueda finalmente consumarse. Lo que comenzó como un conflicto entre la concentración económica y el interés público revela, en su desenlace, la distancia que suele existir entre la retórica de los gober