En las primeras horas del jueves, el Tribunal Constitucional de Chile trazó nuevos límites al ambicioso proyecto de reforma tributaria y ambiental del gobierno, acogiendo parcialmente los requerimientos de la oposición. La invariabilidad tributaria —ese escudo que prometía a los grandes inversionistas décadas de estabilidad fiscal— quedó reducida a proyectos específicos y de envergadura real, despojada de su alcance universal. Más contundente aún fue la decisión en materia ambiental: el derecho de las empresas a ser indemnizadas cuando sus proyectos son rechazados por razones ambientales fue d