Bajo el peso de las lluvias que inundaron Nueva York, el sueño de Ignacio Buse de debutar en el US Open quedó suspendido por un día. El tenista peruano, en el mejor momento de su carrera con dos títulos ATP y el puesto 30 del mundo, deberá esperar hasta el miércoles para enfrentarse al estadounidense Marcos Giron en la cancha 17 de Flushing Meadows. Lo que la tormenta interrumpió no es solo un partido, sino el siguiente capítulo de una temporada que ya ha reescrito la historia del tenis peruano.