En el umbral de unas elecciones de medio término que ya han comenzado, el Tribunal Supremo de Estados Unidos negó al presidente Trump la posibilidad de alterar las reglas del voto por correo, un mecanismo que utilizan casi un tercio de los ciudadanos del país. La decisión, respaldada por una mayoría que incluye a magistrados conservadores, no cierra el debate constitucional de fondo, pero sí reconoce que la democracia no puede detenerse para esperar reformas de última hora. Es, en su esencia, un recordatorio de que las instituciones electorales tienen un ritmo propio que ningún poder puede int