En el segundo trimestre de 2026, los bosques suecos registraron una contracción de precios que abarcó desde las trozas de aserradero hasta la leña, señalando una presión sostenida en los mercados forestales nórdicos. La Agencia Forestal Sueca documentó caídas de entre el 5 y el 12 por ciento en todas las categorías principales, con el pino silvestre y el abeto noruego liderando los descensos. Este movimiento bajista invita a reflexionar sobre los ciclos de oferta y demanda que moldean economías enteras construidas sobre el recurso más antiguo de la industria humana.