En la industria manufacturera, el tiempo desgasta incluso las herramientas más precisas, pero no necesariamente las condena al desuso. Studer, fabricante suizo de máquinas herramienta, ofrece un servicio de revisión integral que devuelve rectificadoras cilíndricas envejecidas a su estado original, por entre el 50 y el 60 por ciento del coste de una máquina nueva. Es una respuesta pragmática y filosóficamente significativa a la tensión entre renovación y continuidad: la máquina cambia por dentro, pero sigue siendo reconocible para quienes la operan.