Stoke Space revela el Nova Block 2: un cohete medio totalmente reutilizable con escudo térmico refrigerado

El hidrógeno refrigera mientras cae, sin necesidad de escudos cerámicos
La segunda etapa del Nova Block 2 usa hidrógeno como combustible y refrigerante simultáneamente durante la reentrada.
Mark

¿Por qué Stoke Space cree que puede hacer algo que ni siquiera SpaceX ha logrado completamente?

Mimi

Porque están siendo más modestos. Starship intenta ser un vehículo gigantesco y totalmente reutilizable. Stoke apunta a un cohete de tamaño medio, 15 toneladas a órbita baja. Es un objetivo más alcanzable.

Luke

Pero eso es lo que dicen todos. ¿Qué hace diferente el escudo térmico refrigerado? ¿Está probado?

Mimi

No, no está probado en vuelo. El Hopper2 saltó verticalmente en 2023, pero eso no es lo mismo que una reentrada real. Todo depende del Pathfinder.

Mark

¿Cuándo vuela el Pathfinder?

Mimi

Debería ser a principios de 2027. Pero ya se ha retrasado dos veces.

Luke

Exacto. Y si falla, o si el escudo térmico no funciona como esperan, todo esto se desmorona.

Mimi

Cierto. Pero si funciona, Stoke tendrá un producto único en el mercado.

Mark

¿Y la competencia?

Mimi

Relativity Space y Rocket Lab están desarrollando sus propios cohetes medianos, pero ninguno promete reutilización total. Ese es el diferenciador de Stoke.

Luke

Siempre que el Pathfinder lo demuestre. Hasta entonces, es ingeniería en papel.

Mark

¿Cuánto dinero han invertido?

Mimi

2.300 millones de dólares en total, con mil millones recaudados recientemente. Es una apuesta seria.

  • El mercado de lanzamientos medianos vive una tensión creciente: SpaceX planea retirar el Falcon 9, dejando un vacío que empresas como Stoke Space, Relativity Space y Rocket Lab compiten por llenar.
  • El Nova Block 2 introduce un sistema de refrigeración activa con hidrógeno en la segunda etapa, eliminando la necesidad de miles de losetas cerámicas y prometiendo cien vuelos sin reemplazo mayor.
  • El cronograma ha cedido dos veces ante la realidad técnica: el prototipo Pathfinder, que debía volar en 2025, ahora apunta a principios de 2027, y el Block 2 completo no despegará antes de 2029.
  • Una ronda de financiación de mil millones de dólares eleva el capital total de Stoke Space a 2.300 millones, señal de que los inversores mantienen su confianza a pesar de los retrasos.
  • Todo el edificio de promesas descansa sobre una sola prueba pendiente: que el escudo térmico refrigerado del Pathfinder funcione en la práctica durante el reingreso atmosférico real.

En el largo camino hacia la reutilización total del cohete, una empresa emergente llamada Stoke Space ha dado un paso significativo al revelar el diseño definitivo del Nova Block 2, un vehículo de tamaño medio capaz de llevar 15 toneladas a órbita baja sin descartar ninguna pieza. La propuesta, financiada ya con 2.300 millones de dólares, no aspira a la grandiosidad de Starship, sino a ocupar con precisión el espacio que quedará vacío cuando el Falcon 9 se retire. En la historia de la exploración espacial, a veces los pasos más duraderos los dan quienes no intentan llegar más lejos, sino más seguido.

El sueño de recuperar íntegro un cohete —primera etapa, segunda etapa, carga y todo— sigue siendo el horizonte más ambicioso de la industria aeroespacial. SpaceX lo logró a medias con el Falcon 9. Starship lo intenta a lo grande. Pero Stoke Space, una empresa estadounidense menos conocida, acaba de revelar el diseño final del Nova Block 2 con una propuesta más modesta y, quizás por eso, más cercana: un cohete de tamaño medio completamente reutilizable que puede colocar 15 toneladas en órbita baja sin desechar ninguna pieza.

La primera etapa, construida en acero inoxidable con catorce motores Zenith de gas natural y oxígeno líquido, genera 771 toneladas de empuje. La segunda etapa es donde reside la verdadera innovación: en lugar de un escudo térmico cerámico pasivo, el hidrógeno circula por las paredes del fuselaje durante el reingreso, absorbiendo el calor extremo. Los veinticuatro motores Andromeda, integrados en el borde del escudo como un sistema pseudo-aerospike, sirven tanto para el ascenso como para las maniobras orbitales y el descenso controlado. Ambas etapas fueron diseñadas para resistir cien vuelos sin reemplazo mayor.

El camino hasta aquí ha sido gradual y metódico: un salto vertical del prototipo de segunda etapa en 2023, el primer encendido de un motor Zenith en 2024, y ahora el prototipo Nova Pathfinder en fase avanzada de cualificación en Cabo Cañaveral, el mismo lugar desde el que John Glenn alcanzó el espacio. El Pathfinder, con siete motores y capacidad para 3 toneladas en configuración reutilizable, debía volar en 2025, luego en 2026, y ahora se espera para principios de 2027. El Block 2 completo no despegará antes de 2029.

Los retrasos no han enfriado la confianza financiera: una nueva ronda de mil millones de dólares eleva el capital total a 2.300 millones. El mercado que Stoke Space quiere conquistar es real: cuando el Falcon 9 se retire, quedará un vacío considerable entre los pequeños lanzadores y las capacidades masivas de Starship. Quien lo ocupe con un sistema verdaderamente reutilizable tendrá una posición privilegiada. Pero primero, el escudo térmico refrigerado tendrá que demostrar que funciona fuera de los laboratorios.

El sueño que persigue la industria aeroespacial desde hace décadas es construir un cohete que pueda viajar al espacio y regresar intacto, listo para volar de nuevo. SpaceX lo consiguió con sus primeras etapas Falcon, pero la verdadera prueba sigue siendo recuperar la segunda etapa, la que lleva la carga útil. Starship intenta hacerlo. Pero fuera del imperio de Musk, hay otra empresa en Estados Unidos que apuesta con seriedad por lograrlo pronto: Stoke Space, que acaba de revelar el diseño final de su cohete Nova Block 2, un vehículo de tamaño medio que promete cambiar las reglas del juego.

El Nova Block 2 puede colocar 15 toneladas de carga en órbita baja terrestre, o 4 toneladas en una órbita de transferencia geoestacionaria, y hacerlo sin descartar ninguna pieza. Eso es mucho menos que lo que promete Starship, pero precisamente esa modestia relativa es lo que hace el proyecto más alcanzable. La primera etapa está hecha de acero inoxidable y monta catorce motores Zenith que queman gas natural y oxígeno líquido, generando 771 toneladas de empuje. Cada motor tiene un impulso específico de 345 segundos. Ambas etapas incluyen tren de aterrizaje y fueron diseñadas para resistir cien vuelos sin reemplazo mayor. El cohete medirá aproximadamente 68,5 metros de largo y 4,5 metros de diámetro.

Lo verdaderamente innovador está en la segunda etapa. En lugar de protegerse con miles de losetas cerámicas como el transbordador espacial o la propia Starship, el Nova Block 2 usa hidrógeno de dos formas simultáneamente: como combustible y como refrigerante. Mientras el cohete desciende a través de la atmósfera, el hidrógeno circula por las paredes del fuselaje, absorbiendo el calor extremo de la reentrada. Esto permite que la estructura se recupere sin un escudo térmico pasivo masivo y complejo. Los motores Andromeda de la segunda etapa no son una unidad única, sino veinticuatro cámaras de combustión integradas directamente en el borde exterior del escudo térmico refrigerado, formando un sistema pseudo-aerospike. Doce conjuntos de turbobombas alimentan estas cámaras. El mismo conjunto de motores impulsa el ascenso, realiza las maniobras orbitales y controla el descenso, sin necesidad de sistemas de propulsión separados ni de vectorización por movimiento de tobera.

Stoke Space ha estado construyendo hacia este momento durante años. En septiembre de 2023 realizó un salto vertical del prototipo Hopper2 de la segunda etapa. Un año después, en 2024, encendió por primera vez un motor Zenith. Ahora el prototipo Nova Pathfinder, versión más pequeña con siete motores Zenith en la primera etapa, se encuentra en fase avanzada de cualificación y debe despegar desde la rampa SLC-14 de Cabo Cañaveral, el mismo lugar desde el que John Glenn alcanzó el espacio en su cápsula Mercury. El Pathfinder puede colocar 3 toneladas en órbita baja en configuración totalmente reutilizable, o 7 toneladas si se desecha la segunda etapa. Su segunda etapa tiene forma cónica, pero el Block 2 tendrá una forma cilíndrica convencional. La cofia del Block 2 medirá 5 metros de diámetro, bastante voluminosa para un cohete de estas prestaciones, y será desechable, aunque con posibilidad de recuperación.

El cronograma ha sufrido retrasos. El Pathfinder debía volar en 2025, luego en 2026, y ahora está previsto para principios de 2027. El Nova Block 2 está programado para despegar en 2029. Pero Stoke Space acaba de recaudar mil millones de dólares en una nueva ronda de financiación, elevando su capital total a 2.300 millones. Esa inyección de recursos subraya la confianza de los inversores en que la empresa puede entregar lo que promete.

La apuesta de Stoke llega en un momento crítico para el mercado de lanzamientos. Otros desarrolladores estadounidenses de cohetes medianos y pesados, como Relativity Space con su Terran R y Rocket Lab con su Neutron, están nerviosos. SpaceX planea retirar gradualmente el Falcon 9, lo que liberaría una parte significativa del mercado de lanzamientos medianos y pesados. Existe un vacío real entre los pequeños lanzadores y las 100 a 150 toneladas de capacidad de Starship. Quien lo llene con un sistema totalmente reutilizable tendrá acceso a un mercado enorme. Pero todo depende de que el Pathfinder vuele con éxito y demuestre que el escudo térmico refrigerado funciona en la práctica. Hasta entonces, la promesa sigue siendo solo eso: una promesa.

El Nova Block 2 puede colocar 15 toneladas en órbita baja en configuración totalmente reutilizable
— Especificaciones técnicas de Stoke Space
Ambas etapas fueron diseñadas para cien vuelos
— Diseño del Nova Block 2
Möchten Sie die ganze Geschichte? Das Original lesen bei Naukas ↗
Kontakt FAQ