En el otoño de 2026, Starbucks cierra 250 cafeterías en Norteamérica —apenas el 1% de su presencia regional— como acto deliberado de poda: renunciar a lo que no florece para nutrir lo que sí puede crecer. Bajo la conducción del CEO Brian Niccol, la cadena no huye del mercado sino que lo redefine, apostando por menos locales pero más sanos, en un recordatorio de que el verdadero crecimiento a veces comienza con saber soltar.
Starbucks cerrará 250 locales en Norteamérica como parte de reestructuración
Eliminar lo que no funciona para que el cuerpo sea más saludable
¿Por qué Starbucks cierra 250 locales justo cuando dice que las ventas están creciendo?
Porque no todos los locales crecen igual. Algunos pierden dinero o no ofrecen la experiencia que Starbucks quiere. Es como limpiar el jardín: sacas las plantas que no funcionan para que las buenas crezcan mejor.
Pero necesitamos ser precisos: ¿sabemos realmente cuáles son los criterios? La compañía dice que no "ofrecían la experiencia" o no eran "financieramente viables", pero eso es bastante vago. ¿Cuántos cierran por cada razón?
¿Qué pasa con los empleados de esos 250 locales?
Reciben indemnizaciones. Starbucks está reservando 200 millones de dólares de los 300 millones totales en cargos para eso, más los costos de romper contratos de arrendamiento.
Eso es importante, pero la compañía no ha dicho cuántos empleados estamos hablando. ¿Son 5.000 personas? ¿10.000? No lo sabemos todavía.
¿Esto significa que Starbucks está en problemas?
No exactamente. Las ventas comparables subieron 7,9% en el trimestre más reciente. Esto es más bien una cirugía: remover lo que no funciona para que el cuerpo sea más saludable.
Cierto, pero también están abriendo muchos menos locales de lo que habían prometido. Pasaron de 600-650 nuevas cafeterías a solo 440 globalmente. Eso es una reducción real en los planes de expansión, no solo limpieza.
¿Qué viene después?
Starbucks dice que seguirá abriendo nuevas cafeterías, pero de forma más selectiva. El CEO Niccol tiene un plan de varios años para renovar el negocio.
El riesgo es si esa contracción se convierte en un patrón. Un trimestre de crecimiento es bueno, pero necesitamos ver si se sostiene cuando cierran 250 locales y abren muchos menos de lo planeado.
O Pulso
- Starbucks ejecuta el cierre inminente de 250 locales en Norteamérica, con avisos apareciendo en las ventanas de los establecimientos afectados este mismo fin de semana.
- La compañía absorberá US$ 300 millones en cargos extraordinarios, destinando US$ 200 millones a indemnizaciones de empleados y terminación anticipada de contratos de arrendamiento.
- Los trabajadores de los 250 locales enfrentan la pérdida de sus puestos, aunque las indemnizaciones están contempladas dentro del paquete financiero de reestructuración.
- A contracorriente del pesimismo, las ventas comparables en tiendas estadounidenses crecieron 7,9% en el último trimestre, señal de que la estrategia de Niccol empieza a rendir frutos.
- La expansión futura se recalibra a la baja: solo 440 nuevas aperturas globales este año fiscal, frente a los 600-650 prometidos anteriormente, apostando por calidad sobre cantidad.
En el otoño de 2026, Starbucks cierra 250 cafeterías en Norteamérica —apenas el 1% de su presencia regional— como acto deliberado de poda: renunciar a lo que no florece para nutrir lo que sí puede crecer. Bajo la conducción del CEO Brian Niccol, la cadena no huye del mercado sino que lo redefine, apostando por menos locales pero más sanos, en un recordatorio de que el verdadero crecimiento a veces comienza con saber soltar.
Starbucks cerrará en los próximos días aproximadamente 250 cafeterías en Norteamérica, locales que, según la compañía, no cumplían con sus estándares de experiencia o simplemente no eran financieramente sostenibles. Aunque la cifra suena contundente, representa apenas el 1% de los cerca de 18.000 establecimientos que la cadena opera en la región.
Los cierres forman parte del ambicioso plan de reestructuración de mil millones de dólares que el CEO Brian Niccol puso en marcha hace un año, junto con despidos corporativos y una revisión profunda del modelo de negocio. La estrategia apunta a renovar cafeterías, acortar tiempos de servicio y simplificar el menú, buscando reposicionar a Starbucks en un mercado cada vez más competitivo.
El costo inmediato es real: unos 300 millones de dólares en cargos, de los cuales 200 millones se destinarán a indemnizaciones para los empleados afectados y a la cancelación anticipada de contratos de arrendamiento. Los avisos comenzarán a aparecer en los locales este fin de semana, y los cierres se reflejarán en la aplicación móvil de la empresa.
Pese al repliegue, el director de Operaciones Mike Grams aseguró en una carta interna que Starbucks sigue convencido de su «importante oportunidad de crecimiento a largo plazo» en la región. Sin embargo, esa expansión será más cautelosa: apenas 440 nuevas aperturas globales en el año fiscal en curso, muy por debajo de las 600 a 650 que se habían anunciado.
Los números respaldan la apuesta de Niccol: las ventas comparables en tiendas estadounidenses crecieron 7,9% en el último trimestre, y el propio CEO describió ese período como el momento en que «nuestro impulso se volvió realmente medible». Los cierres de ahora parecen ser la otra cara de esa recuperación: eliminar lo que resta para concentrar energía en lo que construye.
Starbucks está cerrando aproximadamente 250 cafeterías en Norteamérica en los próximos días, continuando con una estrategia más amplia de contracción que el director ejecutivo Brian Niccol ha estado ejecutando desde su llegada a la empresa. Los locales que cierran, según la compañía, no cumplían con los estándares de experiencia que Starbucks quiere ofrecer a sus clientes y empleados, o simplemente no eran financieramente sostenibles. Estos 250 establecimientos representan aproximadamente el 1% de la presencia total de Starbucks en la región, que cuenta con alrededor de 18.000 locales.
Este movimiento es parte de un esfuerzo de reestructuración de mil millones de dólares que Niccol anunció hace un año, cuando también ordenó despidos corporativos significativos. El plan de varios años busca reposicionar a Starbucks en el mercado norteamericano mediante renovaciones de cafeterías, mejora en los tiempos de servicio y un menú más enfocado. Los cierres de este año reflejan una continuidad en esa estrategia de optimización.
La compañía enfrentará cargos de aproximadamente 300 millones de dólares relacionados con estos cierres. De esa cantidad, 200 millones de dólares irán destinados a indemnizaciones para empleados y a la terminación anticipada de contratos de arrendamiento de los locales afectados. Starbucks comenzará a mostrar avisos en los establecimientos afectados este fin de semana, y los cierres se reflejarán en la aplicación móvil de la empresa, aunque la lista completa de ubicaciones no fue publicada inmediatamente.
A pesar de la contracción, la compañía mantiene un tono optimista sobre el futuro. Mike Grams, director de Operaciones, escribió en una carta a los empleados que Starbucks sigue "entusiasmado con la importante oportunidad de crecimiento a largo plazo" en Norteamérica y que está "desarrollando activamente una sólida cartera de nuevas cafeterías." Sin embargo, esa expansión será más modesta de lo que se había proyectado: Starbucks abrirá solo alrededor de 440 nuevos locales en todo el mundo durante este año fiscal, una reducción significativa respecto a los 600 a 650 establecimientos que había anunciado anteriormente.
Los números sugieren que la estrategia de Niccol está comenzando a mostrar resultados. Las ventas de Starbucks volvieron a crecer hace aproximadamente un año, y durante el trimestre más reciente, las ventas en tiendas comparables de sus locales en Estados Unidos aumentaron 7,9%. Niccol describió ese trimestre como el momento en que "nuestro impulso se volvió realmente medible." Los cierres de ahora parecen ser parte de ese ajuste: eliminar los establecimientos que no generan valor para concentrar recursos en los que sí lo hacen, mientras se prepara una nueva ola de expansión más selectiva.
Citações Notáveis
Los locales afectados no ofrecían la experiencia que queremos para nuestros clientes y socios o no son financieramente viables— Comunicado de Starbucks
Fue el trimestre en el que nuestro impulso se volvió realmente medible— Brian Niccol, CEO de Starbucks, en informe de resultados de julio