En el cruce entre la ambición tecnológica y el destino de una región, SpaceX anunció esta semana su intención de construir Starbase Louisiana, un megapuerto espacial de cien mil millones de dólares que transformaría un estado sin historia orbital en el epicentro del acceso humano al cosmos. La promesa es lanzar el cohete Starship más de treinta veces al día desde las costas del distrito de Vermilion a partir de 2029, redefiniendo no solo la industria espacial, sino la relación entre una comunidad y el cielo que la cubre. Como tantas grandes apuestas de nuestra era, este proyecto navega entre l