En un momento en que la inteligencia artificial exige más energía de la que los sistemas convencionales pueden ofrecer, SolarEdge y NVIDIA han dado un paso que trasciende la ingeniería: han validado en condiciones reales una cadena completa de alimentación a 800 voltios en corriente continua y han propuesto un marco de protección compartido. No se trata solo de resolver un problema técnico, sino de invitar a toda una industria a acordar las reglas bajo las cuales construirá su futuro energético.