En las ciudades industriales suecas, donde el desempleo y la precariedad han vaciado de esperanza a generaciones de trabajadores, se libra una batalla que trasciende lo electoral: es la pugna por el alma de la clase obrera. Los Demócratas Suecos avanzan ofreciendo culpables sencillos, mientras los socialdemócratas, partido histórico de esa misma clase, endurecen su discurso migratorio para no perder un electorado que alguna vez fue suyo por convicción. El domingo, Suecia votará, pero la pregunta más profunda —qué le debe la sociedad a quienes quedaron atrás— no tendrá respuesta en las urnas.
Socialdemócratas y ultraderecha compiten por el voto obrero en Suecia ante elecciones cruciales
Barrios vulnerables como Fröslunda sufren desempleo superior al 25%, pobreza y violencia criminal, afectando a población mayoritariamente migrante y trabajadores desplazados.