Cuando una cadena de gimnasios decide cruzar una frontera que pocos negocios se atreven a cruzar, no solo abre una puerta comercial: revela cómo los actores económicos leen las señales de cambio en sociedades que han vivido años de turbulencia. Smart Fit inaugura el 28 de septiembre su primer local en Venezuela, operando ya en 17 países, y lo hace con la cautela de quien sabe que entrar temprano tiene valor solo si se hace con disciplina. La decisión del CEO Diogo Corona refleja una lectura pragmática de la estabilización relativa venezolana, y plantea preguntas más amplias sobre cuándo y cómo
Smart Fit inaugura su primera sede en Venezuela como parte de expansión internacional
Entrar temprano tiene valor. Entrar sin disciplina, no.
¿Por qué ahora Venezuela? El país ha estado en crisis durante años.
Corona dice que ha estado observando el mercado durante tiempo y ve señales de mejora, especialmente en la desaceleración inflacionaria. Eso, combinado con una población de 29 millones de habitantes muy urbanizada, lo hace atractivo.
Pero ¿cuáles son exactamente esas señales? El comunicado menciona desaceleración inflacionaria, pero no da números. ¿De dónde viene esa evaluación?
¿Y por qué usar un franquiciado en lugar de operar directamente?
Es una estrategia de entrada de bajo riesgo. El franquiciado ya tiene experiencia en Colombia, Panamá y Costa Rica, así que entiende el contexto regional. Corona lo ve como una herramienta para conocer el mercado antes de comprometer más capital.
Eso tiene sentido, pero Corona también dice que el 80 por ciento de su base es de unidades propias. ¿Cuándo pasaría Venezuela de franquicia a propiedad? ¿Hay un plan específico o es especulativo?
¿Qué tan grande es este movimiento para Smart Fit en términos de crecimiento?
Llegan a 17 países con esta apertura. Tienen más de 2.100 gimnasios y 5,2 millones de miembros. Venezuela es un paso más en su expansión regional, pero América Latina sigue siendo el foco principal.
Cierto, pero Venezuela es el único país nuevo que mencionan para 2026. ¿Eso significa que la expansión se está desacelerando o que simplemente no hay otros mercados listos?
¿Cuál es el riesgo real aquí?
Corona es claro: entrar sin disciplina de capital o sin el modelo correcto es un error. Por eso la franquicia, por eso la entrada por fases. Quieren aprender antes de escalar.
Pero el riesgo político y de divisas en Venezuela sigue siendo enorme. Corona menciona estabilidad económica, pero ¿qué pasa si eso cambia? El comunicado no aborda esos riesgos.
El Pulso
- Venezuela, ausente del mapa regional de Smart Fit durante años, se convierte en el país número 17 de la cadena brasileña con una apertura en Caracas el 28 de septiembre.
- El CEO Diogo Corona justifica la entrada citando señales concretas: desaceleración inflacionaria en un país de casi 29 millones de habitantes con alta concentración urbana.
- Para reducir el riesgo, la operación no será propia sino franquiciada, a cargo de Fit Concept Store, un grupo con experiencia probada en Colombia, Panamá y Costa Rica.
- El gimnasio ocupa más de 2.000 metros cuadrados en el Centro Comercial Chacaíto, en el corazón de la capital, apostando por visibilidad y densidad urbana desde el primer día.
- La compañía, con más de 2.100 gimnasios y 5,2 millones de miembros, mantiene el 80% de unidades propias y usa la franquicia solo como herramienta de entrada a geografías nuevas o inciertas.
Cuando una cadena de gimnasios decide cruzar una frontera que pocos negocios se atreven a cruzar, no solo abre una puerta comercial: revela cómo los actores económicos leen las señales de cambio en sociedades que han vivido años de turbulencia. Smart Fit inaugura el 28 de septiembre su primer local en Venezuela, operando ya en 17 países, y lo hace con la cautela de quien sabe que entrar temprano tiene valor solo si se hace con disciplina. La decisión del CEO Diogo Corona refleja una lectura pragmática de la estabilización relativa venezolana, y plantea preguntas más amplias sobre cuándo y cómo el capital privado regresa a economías que han sufrido contracciones profundas.
Smart Fit abrirá su primer gimnasio en Venezuela el 28 de septiembre, llevando a la cadena brasileña a operar en 17 países. La decisión marca el regreso de una empresa de escala regional a un mercado que había permanecido fuera de su alcance durante años.
El CEO Diogo Corona explica la entrada con una lectura económica precisa: la inflación venezolana ha comenzado a desacelerarse, y el país comparte proximidad cultural con mercados donde Smart Fit ya opera con éxito. Pero Corona es claro sobre los límites de ese optimismo: "Entrar temprano tiene valor. Entrar temprano sin disciplina de capital y sin el modelo adecuado, no". Esa cautela se traduce en una estructura de franquicia para el debut, operada por Fit Concept Store, C.A., un grupo con trayectoria en Colombia, Panamá y Costa Rica. El local, de más de 2.000 metros cuadrados, se ubica en el Centro Comercial Chacaíto, en el centro de Caracas.
La franquicia no altera la estrategia corporativa: el 80% de la base de Smart Fit seguirá siendo de unidades propias, y esa proporción se mantendrá en los planes de apertura para 2026. El modelo franquiciado funciona como llave de entrada a geografías nuevas o más pequeñas, mientras que en mercados medianos la compañía prefiere operar con capital propio.
El grupo, que reportó ingresos netos de 2.200 millones de reales en el segundo trimestre de 2026, opera más de 2.100 gimnasios con 5,2 millones de miembros, además de marcas como Bio Ritmo, Nation CT, los estudios BEON y la plataforma TotalPass. América Latina seguirá siendo el núcleo de su expansión, aunque Marruecos —su única presencia fuera de la región— muestra que la compañía también evalúa mercados externos cuando la oportunidad se justifica por sí misma.
Smart Fit abrirá las puertas de su primer gimnasio en Venezuela el 28 de septiembre, marcando la entrada de la cadena brasileña a un país que ha permanecido fuera de su mapa regional durante años. Con esta apertura, la empresa alcanza operaciones en 17 naciones, consolidando su posición como uno de los mayores operadores de fitness en América Latina.
La decisión responde a lo que el CEO Diogo Corona describe como señales de estabilización económica en Venezuela. La inflación ha comenzado a desacelerarse, un cambio que Corona considera significativo en un país de casi 29 millones de habitantes con alta concentración urbana. El ejecutivo subraya que Venezuela comparte proximidad cultural con mercados donde Smart Fit ya opera exitosamente, lo que reduce el riesgo operativo de esta entrada. "Entrar temprano tiene valor. Entrar temprano sin disciplina de capital y sin el modelo adecuado, no", afirmó Corona en comunicación escrita con Bloomberg Línea, dejando clara su estrategia de expansión cautelosa.
La operación inicial funcionará bajo un modelo de franquicia, no a través de unidades propias. El gimnasio será operado por Fit Concept Store, C.A., un grupo ejecutivo que ya ha desarrollado y administrado locales de Smart Fit en Colombia, Panamá y Costa Rica. El establecimiento ocupa más de 2.000 metros cuadrados en el Centro Comercial Chacaíto, en el corazón de Caracas. Corona enfatiza que esta estructura no representa un cambio en la estrategia corporativa de la empresa. Aproximadamente el 80 por ciento de la base de Smart Fit está compuesta por unidades propias, y esa proporción se mantendrá en los planes de apertura para 2026. La franquicia funciona como herramienta de entrada a nuevas geografías, particularmente en mercados más pequeños, mientras que en países de tamaño mediano la compañía prefiere operar con capital propio.
El grupo Smart Fit opera actualmente más de 2.100 gimnasios con alrededor de 5,2 millones de miembros. Además de la marca principal, controla Bio Ritmo y Nation CT, los estudios BEON, la plataforma agregadora TotalPass y la aplicación Queima Diária. En el segundo trimestre de 2026, el grupo reportó ingresos netos de 2.200 millones de reales brasileños, Ebitda de 712 millones y utilidad neta recurrente de 204 millones.
América Latina seguirá siendo el epicentro del crecimiento corporativo. Corona señala que la región concentra prácticamente toda la base de gimnasios del grupo y ve espacio considerable para expandirse en países donde ya tiene presencia establecida. Fuera de América Latina, Smart Fit opera en Marruecos, su única incursión fuera de la región hasta ahora. Corona explica que Marruecos reúne estabilidad macroeconómica, baja penetración de gimnasios y potencial de crecimiento, criterios similares a los que aplica en América Latina. La compañía solo entra en nuevos mercados cuando la oportunidad se justifica por sí misma, una disciplina que Corona reitera como fundamental para evitar expansiones especulativas.
Citas Notables
Entrar temprano tiene valor. Entrar temprano sin disciplina de capital y sin el modelo adecuado, no.— Diogo Corona, CEO de Grupo Smart Fit
La franquicia es, en algunos casos, la herramienta de entrada a una nueva geografía, no el modelo de expansión del grupo.— Diogo Corona, CEO de Grupo Smart Fit