En el corazón de la industria automotriz europea, donde la transición eléctrica y la competencia china redefinen quién sobrevive, una marca checa de origen humilde ha emergido como la más rentable del segundo mayor fabricante del mundo. Skoda, con márgenes que casi duplican los del grupo Volkswagen y que superan incluso a Porsche, encarna una lección antigua: la disciplina en costes y la claridad de propósito valen más que el prestigio del nombre. Su ascenso ilumina, por contraste, la fragilidad de Seat y la paradoja de un gigante que factura más que nadie pero gana menos de lo que debería.
Skoda se consolida como la joya rentable de Volkswagen mientras Seat se desvanece
Volkswagen ha anunciado recortes de 100.000 puestos de trabajo desde finales de 2024, y Skoda está en proceso de reducción de plantilla del 15% hasta 2028.