SJL: vecinos denuncian abandono de centro de salud prometido por Minsa

Los vecinos de Campoy carecen de acceso adecuado a servicios de salud modernos, siendo atendidos en condiciones deplorables que afectan la calidad de atención médica en la zona.
Donamos el terreno para un mini hospital moderno, pero no se cumplió
La presidenta de la Comisión de Salud de Campoy explica el incumplimiento de dos años del convenio con la Diris.
Mark

¿Por qué los vecinos decidieron donar el terreno en primer lugar? ¿Qué les hizo confiar en que el Minsa cumpliría?

Mimi

Porque tenían un problema real: no había infraestructura de salud moderna en la zona. Un mini hospital moderno habría significado mejor atención para toda la comunidad. El convenio oficial les dio la seguridad de que era un compromiso formal.

Luke

Pero aquí hay algo que no queda claro: ¿qué dice exactamente el convenio sobre plazos? ¿Hay una fecha límite para que la construcción comience, o es solo una intención general?

Mimi

El reportaje no especifica los plazos del convenio. Solo dice que está vigente desde 2020 y que sigue vigente. Eso es lo que hace más frustrante la situación para los vecinos.

Mark

¿Y el director Jesús Bonilla? ¿Qué explicación ha dado sobre el retraso?

Mimi

Según lo que reportan los vecinos, no ha dado ninguna. Cuando lo visitaron, simplemente no respondió a sus preguntas.

Luke

Eso es lo que los vecinos dicen que pasó. Pero no tenemos una declaración del director explicando su versión. Podría haber razones administrativas, presupuestarias o de otro tipo que no estamos viendo.

Mark

¿Qué tan grave es la situación actual en el anexo donde sí se atiende?

Mimi

Bastante grave. Paredes descuidadas, ventanas rotas, sin luz eléctrica adecuada, agua instalada apenas recientemente. Los vecinos lo comparan con un fumadero o un botadero.

Luke

Pero eso es descripción de los vecinos. El reportaje no incluye una evaluación técnica independiente de las condiciones sanitarias o de seguridad del lugar.

Mark

¿Qué viene ahora? ¿Hay algún mecanismo para que los vecinos exijan cumplimiento?

Mimi

La Diris dijo que emitiría un comunicado en las próximas horas. Eso es lo único que hay sobre los próximos pasos.

Luke

Y eso es información de hace varios días. No sabemos si ese comunicado se emitió, qué dijo, o si cambió algo en el terreno.

  • Los vecinos de Campoy donaron su propio terreno creyendo en un convenio oficial, y hoy ese gesto de confianza se enfrenta a paredes descuidadas, vidrios rotos y la ausencia de servicios básicos.
  • El convenio con la Diris Lima Centro sigue vigente desde 2020, lo que convierte el abandono no en un olvido administrativo, sino en un incumplimiento activo frente a una comunidad que tiene los documentos en mano.
  • El personal médico atiende pacientes en condiciones que la propia dirigente vecinal compara con un fumadero o un botadero, evidenciando que la precariedad no es solo simbólica sino clínica.
  • Las visitas al director de la Diris, Jesús Bonilla, no produjeron respuesta alguna, y los reclamos de la comunidad han chocado durante dos años contra un silencio institucional que no da señales de romperse.
  • La oficina de prensa de la Diris respondió con una promesa de comunicado 'en las próximas horas', una frase que, en el contexto de veinticuatro meses de inacción, suena a eco de la misma espera.

En Campoy, una comunidad del populoso distrito de San Juan de Lurigancho, los vecinos cedieron lo que tenían —su propio terreno— a cambio de una promesa institucional de salud digna. Dos años después de firmar un convenio con la Diris Lima Centro, esa promesa permanece incumplida: donde debía levantarse un mini hospital moderno, solo existe un anexo sin luz adecuada, con ventanas rotas y sin agua hasta hace poco. La historia de Campoy es la de muchas comunidades que confían en el Estado y descubren que los acuerdos firmados no siempre se traducen en acción.

En la zona de Campoy, dentro del distrito de San Juan de Lurigancho, una comunidad tomó una decisión colectiva que pocos están dispuestos a tomar: ceder un terreno propio al Estado. Lo hicieron en 2020, cuando firmaron un convenio con la Dirección de Redes Integradas de Salud de Lima Centro. El trato era concreto —el terreno a cambio de un moderno mini hospital— y quedó respaldado por actas de asamblea y firmas oficiales. Dos años después, el terreno existe, el convenio existe, pero el hospital no.

Lo que sí existe en ese espacio es un anexo médico que la presidenta de la Comisión de Salud de Campoy describe sin rodeos: paredes pintadas con descuido, ventanas rotas, electricidad insuficiente y agua instalada apenas recientemente. A pesar de todo, médicos atienden pacientes ahí adentro. La dirigente vecinal no encontró mejor comparación que un fumadero o un botadero para describir el lugar; otro vecino fue más escueto: la Diris 'no ha hecho nada absolutamente' en veinticuatro meses.

Los vecinos buscaron al director de la Diris, Jesús Bonilla, con sus documentos en mano. No obtuvieron respuesta. Cuando el medio de comunicación contactó a la oficina de prensa de la institución, la respuesta fue que el director estaba 'viendo el tema' y que en las próximas horas se emitiría un comunicado. No hubo explicación sobre los dos años transcurridos, ni sobre cuándo podría comenzar la construcción prometida. Campoy sigue esperando, atendida en un espacio que no es lo que acordó ni lo que necesita.

En el distrito de San Juan de Lurigancho, específicamente en la zona de Campoy, los vecinos llevan dos años esperando que se cumpla una promesa que creyeron sellada con un acuerdo oficial. En 2020, la comunidad firmó un convenio con la Dirección de Redes Integradas de Salud (Diris) de Lima Centro. Los términos eran claros: los residentes cederían un terreno de su propiedad, y a cambio el Ministerio de Salud construiría un moderno mini hospital para atender a la población. Hoy, ese terreno alberga apenas un anexo médico en condiciones que los propios vecinos describen como deplorables.

La presidenta de la Comisión de Salud de Campoy explicó la situación con una mezcla de frustración y cansancio. El espacio que donaron, dijo, "más parece un fumadero" que un centro de salud. Las paredes están pintadas de manera descuidada, las ventanas rotas, no hay luz eléctrica adecuada y el agua fue instalada apenas recientemente. A pesar de estas condiciones, personal médico continúa atendiendo a los pacientes dentro de esas instalaciones. La dirigente vecinal comparó el estado del lugar con un botadero, sugiriendo que incluso una cárcel tendría mejor presencia física que lo que actualmente existe en Campoy.

Lo que hace más agudo el reclamo es que el convenio entre la comunidad y la Diris Lima Centro sigue vigente. No se trata de un acuerdo vencido o abandonado administrativamente. Los vecinos tienen en su poder tanto el convenio como las actas de las asambleas donde decidieron donar el terreno. Visitaron al director de la Diris, Jesús Bonilla, buscando respuestas sobre por qué la construcción prometida nunca comenzó. No obtuvieron respuesta. Dos años han pasado desde la firma del acuerdo, y la situación permanece sin cambios.

Otro vecino que habló con el medio de comunicación fue más directo: la Diris de Lima Centro "no ha hecho nada absolutamente" en los últimos veinticuatro meses desde que se firmó el convenio. La consecuencia es que los ciudadanos de Campoy reciben atención médica en condiciones que claramente no son las prometidas ni las que merecen. Sin servicios básicos adecuados, sin infraestructura moderna, sin las garantías que motivaron a la comunidad a ceder su propio terreno.

Cuando se contactó a la oficina de prensa de la Diris Lima Centro, la respuesta fue vaga. Indicaron que el director estaba "viendo el tema en estos momentos" y que en las próximas horas emitirían un comunicado. No hubo explicación sobre los dos años transcurridos, ni sobre por qué un convenio vigente no se ha ejecutado, ni sobre cuándo podría esperarse que la construcción del mini hospital prometido finalmente comience. Los vecinos de Campoy, mientras tanto, continúan siendo atendidos en un anexo que no es lo que acordaron, en un espacio que no es lo que necesitan.

Durante una asamblea, donamos el terreno al Diris Lima Centro para construir un mini hospital moderno, pero no se cumplió. Hemos ido a hablar con el director Jesús Bonilla, en la cual no nos da respuesta, ya tenemos dos años en esto y nada.
— Presidenta de la Comisión de Salud de Campoy
El espacio que donaron para la construcción del mini hospital más parece un fumadero que centro de salud.
— Presidenta de la Comisión de Salud de Campoy
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