En Santo Domingo, veinticinco naciones de América Latina y el Caribe se reunieron esta semana para enfrentar una verdad incómoda: los sistemas de salud no se fortalecen en medio del caos, sino mucho antes de que este llegue. El ministro dominicano Víctor Atallah articuló una filosofía de anticipación institucional que desafía la tendencia regional a improvisar ante la crisis. En un continente donde las amenazas climáticas y epidemiológicas se intensifican, la pregunta ya no es si los sistemas serán puestos a prueba, sino si habrán aprendido a sostenerse antes de que llegue esa prueba.