En las primeras horas del sábado, la tierra habló con fuerza bajo Granada: un sismo de magnitud 5,2 con epicentro en Alhendín interrumpió el sueño de miles de personas y recordó, una vez más, que la corteza sobre la que construimos nuestras vidas permanece en perpetuo movimiento. Sin víctimas fatales que lamentar, pero con fachadas caídas, vehículos aplastados y vecinos desvelados en las calles, el evento pone de relieve la fragilidad cotidiana de una región que ya conoce bien el lenguaje de los temblores.
Sismo de 5,2 grados sacude Granada en la madrugada y genera pánico entre pobladores
No se reportan víctimas fatales, pero numerosos residentes están desplazados en las calles por temor a réplicas sísmicas adicionales.