Durante mucho tiempo, la idea de que los cometas sembraron de ingredientes químicos la Tierra primitiva fue una de las respuestas más atractivas al misterio del origen de la vida. Ahora, un equipo de la Universidad de Cambridge, con resultados publicados en Scientific Reports, sugiere que ese viaje cósmico habría sido una excepción improbable y no una regla. Tras simular cien mil veces el bombardeo de hace más de cuatro mil millones de años, la mayoría de los escenarios no produjo ni un solo aporte viable. La pregunta de cómo surgió la vida sigue abierta, y el desafío ahora es encontrar otros
Simulación de Cambridge pone en duda que los cometas sembraron los ingredientes de la vida en la Tierra
“Sería realmente un suceso de uno en un millón”
Entonces, ¿los cometas quedan descartados como origen de la vida?
No del todo. El estudio dice que entregar cianuro de hidrógeno en la concentración que piden los experimentos habría sido rarísimo. Anslow mismo admite que no pueden descartar que ocurriera.
Conviene separar lo que es resultado de lo que es modelo. Las 100.000 simulaciones son del equipo, no observaciones del pasado. Y el 54% sin impactos exitosos depende de cómo definieron “éxito”: 10 milimolar de HCN.
¿Y ese umbral es razonable?
Es similar al usado en laboratorio, según el estudio. Además, los autores eligieron siempre los supuestos más favorables a los cometas para no sesgar el resultado hacia el pesimismo.
Aun así, es un umbral elegido. Y Queenie Chan, que no participó, apunta que el HCN pudo reaccionar antes de entrar a la atmósfera y formar compuestos más resistentes. Eso el modelo no lo captura.
¿Qué significa eso para los cometas?
Que podrían haber aportado otros compuestos orgánicos. El estudio habla de HCN, no de todo lo que un cometa puede traer.
¿Y Marte?
Allí el modelo da 744 impactos exitosos contra 87 en la Tierra. Pero Anslow aclara que no prueba nada, porque el clima y el agua del Marte antiguo son inciertos.
Y lo más probable, según él, es que no pasara en ninguno de los dos. Eso es una opinión del investigador, no un dato medido.
The Pulse
- En el 54% de las simulaciones, ningún cometa logró entregar moléculas viables a la Tierra primitiva.
- El cianuro de hidrógeno, clave para formar aminoácidos, se habría diluido en lluvias y agua subterránea hasta concentraciones muy por debajo de lo necesario.
- Los cometas que llegaban intactos eran pocos: los pequeños se fragmentaban en el aire y los rápidos destruían sus moléculas al impactar.
- Los científicos buscan ahora pistas en asteroides ricos en carbono, en muestras de Bennu y Ryugu, y en la posibilidad de que Marte haya sido un mejor escenario.
Durante mucho tiempo, la idea de que los cometas sembraron de ingredientes químicos la Tierra primitiva fue una de las respuestas más atractivas al misterio del origen de la vida. Ahora, un equipo de la Universidad de Cambridge, con resultados publicados en Scientific Reports, sugiere que ese viaje cósmico habría sido una excepción improbable y no una regla. Tras simular cien mil veces el bombardeo de hace más de cuatro mil millones de años, la mayoría de los escenarios no produjo ni un solo aporte viable. La pregunta de cómo surgió la vida sigue abierta, y el desafío ahora es encontrar otros caminos posibles.
Una de las explicaciones más populares sobre el inicio de la vida sostiene que los cometas trajeron desde el espacio los ingredientes químicos necesarios. Un equipo de la Universidad de Cambridge cuestiona ahora esa idea y concluye, en un estudio publicado en Scientific Reports, que la entrega exitosa de esas moléculas habría sido extremadamente rara.
Los autores simularon cien mil veces el bombardeo temprano de la Tierra. En más de la mitad de los casos, ningún impacto logró dejar una cantidad útil de cianuro de hidrógeno, molécula clave para fabricar aminoácidos. Incluso los cometas que sobrevivían al viaje solían fragmentarse o destruir su carga al chocar, y el compuesto que llegaba terminaba diluido en lluvias y aguas subterráneas.
Los investigadores no descartan que algo de materia orgánica haya llegado desde el espacio, y otras fuentes siguen en pie: asteroides ricos en carbono, muestras de Bennu y Ryugu, y la química de la Tierra joven. Marte, con su atmósfera delgada, aparece como un escenario más favorable en el modelo, aunque sin pruebas de que la vida haya surgido allí. La idea de un origen cometario, planteada desde 1961, sigue viva, pero ahora debe demostrar que pudo ocurrir de verdad.
Una de las explicaciones más populares sobre cómo empezó la vida en la Tierra dice que los cometas trajeron desde el espacio los ingredientes químicos necesarios. Un equipo de la Universidad de Cambridge sostiene ahora que esa idea podría estar equivocada. Su estudio, publicado en 2026 en la revista Scientific Reports, concluye que la entrega exitosa de esas moléculas habría sido un evento extremadamente raro.
Para llegar a esa conclusión, los autores simularon 100.000 veces el período de bombardeo temprano de la Tierra, hace más de 4.000 millones de años. En promedio, las simulaciones no registraron ningún impacto exitoso.
El trabajo combinó modelos informáticos de formación y evolución de cometas de período corto con un código que calcula cómo se frenan y se fragmentan al atravesar la atmósfera. Con esas herramientas estimaron cuántos cometas llegaban al suelo y cuánto cianuro de hidrógeno (HCN) sobrevivía al choque. El HCN es una molécula de hidrógeno, carbono y nitrógeno que se considera clave para fabricar aminoácidos y otros bloques de la vida. Para no inclinar el resultado hacia el pesimismo, los investigadores eligieron siempre los supuestos más favorables a los cometas. Definieron como exitoso un impacto que dejara al menos 10 milimolar de HCN, una concentración similar a la que se usa en experimentos de laboratorio.
El resultado fue que en el 54% de las simulaciones no hubo ningún impacto exitoso, y en el 46% restante hubo al menos uno. Richard Anslow le dijo a CNN que una “diminuta minoría” registró hasta tres colisiones. Eso ocurrió aunque la Tierra recibió más de 100.000 cometas de más de 100 metros en esa etapa. Los más pequeños se fragmentaban en explosiones a gran altura, y los más rápidos destruían sus moléculas por el calor y la presión del impacto. Solo los choques muy oblicuos y lentos permitían que el HCN sobreviviera.
Aun cuando llegara, el compuesto se habría diluido en días o semanas por efecto de las lluvias y del agua subterránea. Repartido en un océano entero, la concentración sería de unos 0,75 micromolar, muy por debajo de lo que piden los experimentos. “Sería realmente un suceso de uno en un millón”, afirmó Anslow. Agregó: “No podemos descartar que ocurriera así, pero parece una rareza, a lo sumo un golpe de suerte único”.
El investigador mencionó otras fuentes posibles: los asteroides ricos en carbono, que suelen golpear más lento y en mayor número, o la síntesis de estas moléculas en la propia Tierra joven. Citó también muestras de los asteroides Bennu y Ryugu, que contienen la mayoría de los aminoácidos que forman proteínas.
Queenie Chan, profesora asociada de la Universidad Royal Holloway de Londres, que no participó en el estudio, advirtió que el HCN pudo haber reaccionado antes de entrar a la atmósfera y formar compuestos más resistentes. Por eso, dijo, los cometas aún podrían haber aportado otros compuestos orgánicos.
El estudio también miró hacia Marte, que habría sido un mejor destino. Su atmósfera delgada y su menor tamaño hacen que los cometas lleguen más lento, y el modelo arroja 744 impactos exitosos, frente a 87 en la Tierra si se ignora cuánta tierra firme había. Anslow advirtió que eso no prueba que ocurriera allí, porque el clima y el agua del antiguo Marte son inciertos. “Otra alternativa, quizás más probable, es que no pasó en ninguno de los dos planetas”, señaló.
La idea de un origen cometario de la vida se remonta al menos a 1961, cuando el bioquímico Joan Oró la planteó en la revista Nature. Más de seis décadas después, la atención se desplaza hacia los asteroides ricos en carbono, las muestras de Bennu y Ryugu y la química de la Tierra joven.
Notable Quotes
No podemos descartar que ocurriera así, pero parece una rareza, a lo sumo un golpe de suerte único.— Richard Anslow, investigador de la Universidad de Cambridge
El HCN pudo reaccionar antes de entrar a la atmósfera y formar compuestos más resistentes, por lo que los cometas aún podrían haber aportado otros compuestos orgánicos.— Queenie Chan, Universidad Royal Holloway de Londres (paráfrasis)