El 11 de septiembre de 2001, tres ciudadanos españoles —Silvia, Edelmiro y Jerónimo— se encontraban en las Torres Gemelas cuando el mundo cambió para siempre. A veinticinco años de distancia, sus nombres persisten como recordatorio de que la violencia no reconoce fronteras, y de que toda gran tragedia colectiva está tejida, en su fondo más íntimo, por pérdidas profundamente personales. España, a miles de kilómetros del epicentro, vivió el 11-S no solo como espectadora de la historia, sino como nación que enterró a los suyos.
Silvia, Edelmiro y Jerónimo: las tres víctimas españolas del 11-S
Tres ciudadanos españoles murieron en los ataques terroristas a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001.